jueves, 31 de mayo de 2012

ROBERTO LEE. CONDE DE LICHFIELD.

Roberto Lee. Nació el 03 de julio de 1706. Hijo de Edward Lee, 1er Conde de Lichfield y de Carlota Fitzroy, hija ilegítima del Rey Carlos II de Inglaterra. En enero de 1748, se casó con Catherine Stonehouse, hija de Sir John Stonehouse. El matrimonio no tuvo hijos. Fue miembro del parlamento de Oxford desde 1754 hasta 1768. Como murió sin descendencia el 03 de noviembre de 1776, sus propiedades y título finalmente fueron entregados a su sobrina, Lady Charlotte Lee, hija mayor sobreviviente de su hermano, el 2do Conde de Lichfield.

miércoles, 30 de mayo de 2012

ENRIQUE FIRTROY LEE.

Enrique Fitzroy Lee. Nació el 02 de enero de 1699 en Oxfordshire, Inglaterra. Hijo del 1er Conde de Lichfield y de Lady Charlotte Fitzroy, hija ilegítima del Rey Carlos II de Inglaterra. Ingresó en la Royal Navy en 1716 y en mayo de 1735 fue comisionado como Gobernador de Terranova. Lee era conocido por su libertinaje y embriaguez, que posteriormente lo llevó a ser relevado de su puesto naval alrededor de 1746. En 1748 fue promovido a Vicealmirante. Enrique murió el 14 de abril de 1750, a los 51 años de edad.

martes, 29 de mayo de 2012

JORGE ENRIQUE LEE. CONDE DE LICHFIELD.

Jorge Enrique Lee. Nació el 12 de marzo de 1690. Hijo de Edward Henry Lee, 1er Conde de Lichfield y de Charlotte Fitzroy, hija ilegítima del Rey Carlos II de Inglaterra. El 14 de julio de 1716 Jorge Enrique Lee sucedió a su padre como 2do Conde de Lichfield. Jorge fue educado en la universidad de St John’s, Oxford. Se casó con Frances Hales, hija de Sir John Hales. De dicho matrimonio nacieron nueve hijos: George Henry; Charles Henry; Frances; Frances; Edward Henry; Charlotte, casada con Henry, 11mo Vizconde Dillon; Enriqueta, casada con Juan, Señor Bellew; María., casada con Cosmo Neville; y Ana, casada con Hugh, 5to Señor Clifford de Chudleigh. El Conde de Lichfield murió el 15 de febrero de 1743 en Spelsbury. Fue sucedido por su hijo y homónimo, George Henry Lee II.

lunes, 28 de mayo de 2012

CARLOTA LEE. LADY BALTIMORE.

Carlota Lee. Nació el 13 de marzo de 1678 en Londres, Inglaterra. Hija mayor de Edward Henry Lee, 1er Conde de Lichfield y de Lady Carlota Fitzroy, hija ilegítima del Rey Carlos II de Inglaterra. Su madre tenía trece años de edad al momento de su nacimiento, habiéndose casado con el Conde de Lichfield, a los doce años. El 02 de enero de 1699, a la edad de veinte años, se casó con Leonard Calvert, 4to Barón de Baltimore, hijo de Charles Calvert, 3er Barón de Baltimore y de Jane Lowe. Carlota asumió el título de Lady Baltimore en febrero de 1715, cuando su esposo le sucedió a su padre en el título de 4to Barón de Baltimore, tras la muerte de éste. De dicho matrimonio nacieron seis hijos: Charles Calvert, 5to Barón Baltimore, Gobernador Titular de Maryland, casado con María Janssen; Excmo. Benedicto Leonard Calvert, Gobernador de Maryland; Excmo. Edward Henry Calvert; Excma. Carlota Calvert, casada con Thomas Breerwood; Excma. Jane Calvert, casada con John Hyde; y Excma. Cecil Calvert. La pareja se separó en 1705. Posteriormente se casó con Christopher Crowe, Cónsul de Livorno, en algún momento antes del 10 de diciembre 1719. Carlota era tres años mayor que su marido. Este matrimonio tuvo cuatro hijos más: Christopher Crowe, casado con Bárbara Duncombe; Catalina Crowe, casada con Roger Henry Gale; Charlotte Crowe; y George Crowe, casada con Anne Swift. Carlota Lee murió a causa del reumatismo, el 22 de enero de 1721 en Woodford Hall, Woodford, Essex. Fue sepultada en Woodford el 29 de enero de 1721.

domingo, 27 de mayo de 2012

CARLOTA LEE. CONDESA CONSORTE DE LICHFIELD.

Carlota Fitzroy. Nació el 05 de septiembre de 1664. Hija ilegítima del Rey Carlos II de Inglaterra y de Bárbara Villiers, 1era Duquesa de Cleveland. El Rey la reconoció como su hija y le otorgó el apellido Fitz Roy "hijo del Rey". Fue la sobrina favorita de Jacobo, Duque de York, hermano menor de Carlos II, quien más tarde reinaría como Jacobo II de Inglaterra. Rivalizó con su madre en belleza, sin embargo se diferenció de ella, en que Carlota poseía un carácter dulce y agradable, mientras que su madre etenía una personalidad diabólica. Se dice que el Rey setía un gran afecto por ella, más que a la mayoría de sus hijos. El 16 de mayo de 1674, antes de su décimo cumpleaños, Lady Carlota fue prometida en matrimonio con Sir Eduardo Lee, casándose el 06 de febrero de 1677 a los doce años de edad. Cuando Charles Stewart, 6to Duque de Lennox murió en 1673, Sir Eduardo fue creado conde de Lichfield. De dicho matrimonio nacieron dieciocho hijos: Carlota Lee, Lady Baltimore, casada con Benedicto Calvert, 4to Barón de Baltimore y posteriormente con Christopher Crowe, Cónsul de Livorno; Charles Lee, Vizconde Quarendon; Edward Henry Lee, Vizconde Quarendon; Capitán Excmo. James Lee; Francis Lee; Anne Lee, casada con N. Morgan; Charles Lee; George Henry Lee, 2do Conde de Lichfield; Francis Henry Fitzroy Lee; Elizabeth Lee, casada con Francis Lee y posteriormente con Edward Young; Bárbara Lee, casada con Sir George Browne, 3ro Baronet de Kiddington; Mary Elizabeth Lee; Fitz Roy Lee; Vicealmirante Henry FitzRoy Lee, Comodoro Gobernador de Terranova; William Lee; Thomas Lee; John Lee; y Robert Lee, 4to Conde de Lichfield. Carlota murió el 17 de febrero de 1718, a los 53 años de edad.

sábado, 26 de mayo de 2012

JORGE FITZROY. DUQUE DE NORTHUMBERLAND.

Jorge Fitzroy. Nació el 28 de diciembre de 1665 en el Merton College de Oxford. Hijo ilegítimo del Rey Carlos II de Inglaterra y de Bárbara Villiers, Condesa de Castlemaine, Duquesa de Cleveland. El 01 de octubre de 1674, fue creado Conde de Northumberland, Barón de Pontefract y Vizconde de Falmouth. El 06 de abril de 1683, fue creado Duque de Northumberland. En 1682, fue contratado en el servicio secreto de Venecia. A su regreso a Inglaterra en 1684, fue elegido como Caballero de la Jarretera. Ese verano, sirvió como voluntario del lado francés en el cerco de Luxemburgo. En 1688 fue nombrado Señor de Cámara de Su Majestad. En 1701, fue nombrado Condestable de Castillo de Windsor, en 1710, Señor Teniente de Surrey, y en 1712, se convirtió en Señor Teniente de Berkshire. El 10 de enero de 1710, se convirtió en Teniente General. En marzo de 1686, se casó con Catalina Wheatley Northumberland, hija de Robert Wheatley de Bracknell. Tras la muerte de su esposa, en 1714, Northumberland volvió a casarse con María Dutton, hermana del Capitán Mark Dutton. El Duque vivía en Frogmore House de Windsor en Berkshire. Murió a los 51 años de edad, el 28 de junio de 1716 en Epsom. No tuvo descendencia legítima. María murió en Frogmore House en 1738.

viernes, 25 de mayo de 2012

LADY BARBARA FITZROY.

Barbara FitzRoy. Nació el 16 de julio de 1672 en Londres, Inglaterra. Hija de Bárbara Palmer, 1era Duquesa de Cleveland, y del Rey Carlos II de Inglaterra. Aunque Carlos públicamente la reconoció como su hija, probablemente no era el padre. Aunque su madre insistió en que ella era una hija del Rey, el padre de Bárbara, probablemente sea John Churchill, posteriormente Duque de Marlborough, un primo segundo de su madre, o de Lord Chesterfield, a quien se dice que se parecía. Por último, el marido de su madre, el Señor Castlemaine, creía que era su hija, y legó sus bienes. Carlos, sin embargo, siempre insistió en el reconocimiento de ella como su hija. El Rey murió en 1685. En marzo de 1691, con dieciocho años de edad, Bárbara dio a luz a un hijo ilegítimo del Conde de Arran, al que llamó Charles Hamilton. Los padres de Arran se opusieron a su relación con Bárbara. Inmediatamente después de dar a luz, se hizo monja en el convento inglés de San Nicolás, en Pontoise, Normandía, Francia, tomando el nombre de Sor Benedicta, donde más tarde se convirtió en Abadesa en 1721. Su hijo Carlos fue criada por su abuela, la Duquesa de Cleveland. Bárbara murió en el monasterio el 06 de mayo de 1737, a los 64 años de edad. Fue sepultada en la iglesia del Priorato.

jueves, 24 de mayo de 2012

CARLOS BEAUCLERK. DUQUE DE ST ALBANS.

Carlos Beauclerk. Nació 06 de abril de 1696. Hijo de Carlos Beauclerk, Duque de St. Albans, y de Diana de Vere. Sus abuelos paternos fueron el Rey Carlos II de Inglaterra y de Gwynne Nell. Hasta 1726 fue Conde de Burford. El 13 de diciembre de 1722, se casó con Lucy Werden, hija mayor y coheredera de Sir John Werden, 2do Barón. De dicho matrimonio nacieron dos hijos: Jorge Beauclerk, 3er Duque de St Albans; y Lady Diana Beauclerk, casada con el Rev. Excmo. Shute Barrington. Con su amante, Renee Lennox, tuvo una hija: Diane Beauclerk-Lennox. Y con su amante Marie-Françoise de la Rochefoucauld, tuvo una hija: Suzanne Beauclerk, casada con Jean IX Nolasque, Marqués de Noves y Conde de Mimet. Carlos Beauclerk murió el 27 de julio de 1751, en Londres, a los 55 años de edad.

miércoles, 23 de mayo de 2012

LORD VERE BEAUCLERK. BARON VERE.

Vere Beauclerk. Nació el 14 de julio de 1699. Hijo de Carlos Beauclerk, Duque de St Albans, y de Diana de Vere. Su abuelo paterno era el Rey Carlos II de Inglaterra. El 13 de abril de 1736, en Londres, se casó con María Salas. De dicho matrimonio nacieron seis hijos: Señor Vere Beauclerk; Señor Chambers Beauclerk; Señor Sackville Beauclerk; Excmo. Aubrey Beauclerk; Lady Isabel Beauclerk; y Excma. María Beauclerk, casada con Lord Carlos Spencer, hijo del 3er Duque de Marlborough. De 1726 a 1741 fue miembro del parlamento de Windsor y, de Plymouth desde 1741 hasta 1750. En su retiro de la política en 1750, fue creado Barón Vere. El Señor Vere fue uno de los primeros vicepresidentes del Hospital de Niños Expósitos de caridad de Londres para niños abandonados, un puesto no remunerada. Sirvió a esa institución desde el primer año de la institución en 1739 hasta 1756, y nuevamente de 1758 a 1767. Murió el 21 de octubre de 1781, a los 82 años de edad.

martes, 22 de mayo de 2012

LORD SIDNEY BEAUCLERK.

Sidney Beauclerk. Nació el 27 de febrero de 1703. Hijo de Carlos Beauclerk, Duque de St. Albans, y de Diana de Vere. A su vez, su abuelo paterno era el Rey Carlos II de Inglaterra. Sidney fue un político británico y un infame cazador de fortunas. Fue educado en Eton y en el Trinity College de Oxford. Ingresó en el Parlamento en 1733 como diputado por Windsor, junto a su hermano, el Señor Vere Beauclerk. Su habilidad para los negocios le ganó los estados de Richard Topham en los alrededores de Windsor y Old Windsor en 1737. Fue admitido en el Consejo Privado en 1740 y se convirtió en Vice-Chambelán ese mismo año. El 09 de diciembre de 1736, se casó con María Beauclerk, hija y heredera de Thomas Norris. De dicho matrimonio nació un sólo hijo, Topham Beauclerk. Lord Sidney Beauclerk murió el 23 de noviembre de 1744, a los 41 años de edad.

lunes, 21 de mayo de 2012

LORD AUDREY BEAUCLERK.

Aubrey Beauclerk. Nació en 1710. Hijo de Carlos, 1er Duque de St. Albans, y de Diana de Vere. Su abuelo paterno fue el Rey Carlos II de Inglaterra. Luego de servir por un tiempo en el ejército, fue nombrado Capitán, el 01 de abril de 1731. Desde ese momento estuvo navegando por el mundo, regresando en enero de 1739. Al año siguiente fue designó para luchar en las Indias Occidentales con Sir Chaloner Ogle. La flota, al mando de Sir Chaloner Ogle, llegó a Jamaica el 07 de enero y se unió a Vice-Almirante Vernon, bajo cuyo mando se procedió a atacar Cartagena, la fortaleza más importante de España. Allí, Lord Aubrey fue asesinado el 22 de marzo de 1740. Un hermoso monumento en su memoria fue erigido en Abadía de Westminster, y una pensión de 200 libras esterlinas por año fue conferida a su viuda, hasta su muerte, acaecida el 30 de octubre de 1755.

domingo, 20 de mayo de 2012

CARLOS BEAUCLERK. DUQUE DE ST ALBANS.

Carlos Beauclerk. Nació el 08 de mayo de 1670. Hijo ilegítimo del Rey Carlos II de Inglaterra y de Nell Gwynne. El 21 de diciembre de 1676, fue reconocido como hijo bastardo del Rey, y él y sus descendientes varones recibieron las dignidades de Barón de Heddington, Conde de Oxford, y Conde de Burford. Luego de la muerte de Enrique Jermyn, 1er Conde de St Albans, el 05 de enero de 1684, el Rey Carlos concedió a su hijo Carlos, Conde de Burford, el título de Duque de St Albans, y un subsidio de £ 1.000 por año. Se convirtió en Coronel en el 8vo regimiento de caballería en 1687, y sirvió con el Emperador Leopoldo I del Sacro Imperio, estando presente en el sitio de Belgrado en 1688. Cuando su madre murió el 14 de noviembre de 1687, Beauclerk recibió una gran finca, incluida la Casa de Burford, cerca de Castillo de Windsor. Después de la Batalla de Landen en 1693, Guillermo III hizo a Beauclerk capitán de los caballeros prisioneros, y cuatro años más tarde, gentilhombre de cámara. El 17 de abril de 1694 se casó con Lady Diana de Vere, hija y heredera de Aubrey de Vere, 20mo y último Conde de Oxford. Su esposa contaba con una extraordinaria belleza, y se convirtió en dama de compañía de Carolina de Ansbach, Princesa de Gales. La pareja tuvo doce hijos: Carlos Beauclerk, 2do Duque de St Albans; Lady Diana Beauclerk; Lord Guillermo Beauclerk; Vere Beauclerk, 1er Barón Vere; Lord Enrique Beauclerk; Lord Sidney Beauclerk; Teniente General Lord Jorge Beauclerk; Lord Seymour Beauclerk; Lord Jacobo Beauclerk, Obispo de Hereford; Lord Aubrey Beauclerk, Capitán de la marina real de guerra, murió en la batalla de Cartagena de Indias; Lady María Beauclerk; y Lady Ana Beauclerk. Sus sentimientos liberales Whig impidió su avance bajo la Reina Ana I de Inglaterra, pero fue restituido en sus cargos tras el ascenso del Rey Jorge I de Inglaterra. En 1718 Jorge I lo hizo Caballero de la Jarretera. Carlos Beauclerk murió el 10 de mayo de 1726, a los 56 años de edad. Fue sepultado en la Abadía de Westminster.

sábado, 19 de mayo de 2012

CARLOS LENNOX. DUQUE DE RICHMOND. DUQUE DE LENNOX. DUQUE DE AUBIGNY.

Carlos Lennox. Nació el 18 de mayo de 1701 en Goodwood, Sussex, Inglaterra. Hijo de Carlos Lennox, Duque de Richmond, y nieto ilegítimo del Rey Carlos II de Inglaterra. Su madre fue Ana Brunedell. Carlos fue creado Conde de March a su nacimiento, como heredero del Ducado de su padre. También heredó el amor de su padre por los deportes, especialmente el críquet. Sufrió un grave accidente a los 12 años, cuando él fue arrojado de un caballo durante una cacería, pero se recuperó y con el tiempo volvió a la equitación. Carlos se casó el 04 de diciembre de 1719 en La Haya, Holanda, con Lady Sarah Cadogan, hija de William Cadogan, Conde Cadogan. De dicho matrimonio nacieron doce hijos: Lady Georgiana Lennox, casada con Henry Fox, Barón Holanda; Señor Carlos Lennox, Conde de March; Lady Luisa Lennox; Lady Ana Lennox; Señor Carlos Lennox; Conde de March; Lady Emilia Lennox, casada con James Fitzgerald, Duque de Leinster, y posteriormente con William Ogilivie; Carlos Lennox, Duque de Richmond; Señor Jorge Lennox; Lady Margarita Lennox; Lady Luisa Lennox, casada con Thomas Connolly; Lady Sarah Lennox, casada con Sir Carlos Bunbury, 6to Baronet, y posteriormente con Jorge Napier; y Lady Cecilia Lennox. En 1722, Carlos se convirtió en miembro del Parlamento de Chichester. Dejó el cargo después de que su padre muriera en mayo de 1723 y le sucedió en el título de Duque de Richmond. Una característica de la carrera de Richmond fue el apoyo que recibió de su esposa Sara. Su matrimonio fue un gran éxito. Carlos fue descrito como el mayor mecenas de cricket, contribuyendo a su desarrollo y difusión. El Duque murió el 08 de agosto de 1750 en Godalming y fue sepultado en la catedral de Chichester, Surrey. Richmond obtuvo muchos títulos nobiliarios. Fue admitido como miembro de la Real Sociedad el 06 de febrero de 1724. Richmond fue Teniente General en el ejército británico y sirvió bajo el Duque de Cumberland en la notoria campaña contra los jacobitas en 1745. Su esposa Sara le sobrevivió sólo un año.

viernes, 18 de mayo de 2012

POLEMICO ALMUERZO REAL EN INGLATERRA.

Dinastía de los Windsor. Inglaterra, Reino Unido. La Reina Isabel II de Inglaterra sigue celebrando sus 60 años en el trono. Para ello almorzó con representantes de 26 países, entre ellos, los Monarcas de Brunéi, Bahréin, Arabia saudita y Suazilandia. La criticaron por invitar "reyes autoritarios". Quieren que pida disculpas. Los 60 años de Isabel II en el trono del Reino Unido vienen accidentados. Después de que la Reina Sofía de España la dejara plantada y faltara al Jubileo a raíz del conflicto por el Peñón de Gibraltar, la Reina de 86 años pasó un almuerzo gris: fue duramente criticada por la lista de invitados a la comida de hoy. Si bien hubo otros actos por el Jubileo de Diamantes, como llaman al festejo por los 60 años en el trono, recién hoy comenzaron los grandes encuentros y con ellos, las críticas. Vestida con un traje gris claro y rodeada por su esposo el Príncipe de Edimburgo y su nieto Guillermo y Catalina Middleton, la Reina recibió a los representantes de 26 casas reales del mundo. Entre los casi 100 invitados a la comida hoy en el Castillo de Windsor, estaban los Monarcas de Brunéi, Bahréin, Arabia saudita y Suazilandia. Y a los defensores de los derechos humanos su presencia se les atragantó. La mayor concentración de Monarcas reinantes de la última década, desde el Jubileo de Oro de la soberana británica en 2002, recibió críticas por la invitación a los Reyes Hamad bin Jalifa al Zani de Bahréin, Mswati III de Suazilandia, Tupou VI de Tonga, el Príncipe Al Saud de Arabia Saudí, el Sultán Hassanal Bolkiah de Brunei, el Emir de Qatar o el Jeque kuwaití Naser Mohamed al Sabah. La invitación al Rey de Bahréin fue especialmente criticada por el historial de ese régimen en la represión de opositores en la que murieron decenas de personas y también la presencia del Rey de Suazilandia, cuyo séquito de 30 personas lo acompaña en el Savoy, uno de los hoteles más caros de Londres, mientras su pueblo se muere de hambre. El conocido activista británico Peter Tatchell criticó a la Reina por haber invitado a "tiranos reales" y desde el movimiento antimonárquico Republic se reclamó además que Isabel II pida disculpas. "Invitar a estos dictadores empapados en sangre deshonra a la Monarquía y empaña las celebraciones del Jubileo de Diamantes. Es una traición cruel a los activistas pro democracia y a los presos políticos que sufren bajo estos regímenes reales totalitarios", dijo Thatchell. Pero el Palacio de Buckingham no hizo comentarios por considerar el almuerzo como un acto "privado", mientras el Foreign Office precisó que todas las casas reales del mundo fueron invitadas -también de países no democráticos, Reyes polígamos y Monarcas destronados- porque no se trataba de un evento "político". Por otra parte, la Casa Real española fue la única de las Monarquías europeas que no estuvo presente en Windsor debido a que la Reina Sofía se quedó en casa luego de que el Gobierno de Mariano Rajoy le pidiera que no asistiera al festejo. Madrid y Londres atraviesan una tensa situación a raíz del conflicto por Gibraltar que se incrementó luego de que a un grupo de pescadores españoles que trabajan en los alrededores del Peñón les retiraran sus permisos. Y por la visita que el Príncipe Eduardo de Inglaterra realizará a la colonia británica en junio junto a su esposa, Sophie Rhys-Jones, precisamente con motivo de la conmemoración de los 60 años de la Reina Isabel II en el trono. La residencia oficial de la Reina, solo divulgó la lista de 98 invitados al almuerzo (entre ellos 21 Monarcas), donde los hombres llevaron sobrios trajes o túnicas -en el caso de los árabes- y las mujeres vistieron de corto. Sentados en mesas según la duración de su reinado, el Emperador Akihito de Japón, el Rey Alberto II de Bélgica, Carlos Gustavo de Suecia, Abdalá de Jordania, Margarita II de Dinamarca, el Príncipe Alberto II de Mónaco, Harald de Noruega, Beatriz de Holanda y el Gran Duque Enrique de Luxemburgo, acompañados de sus cónyuges, degustaron productos británicos como tartaletas de huevos escalfados con espárragos ingleses, cordero de Windsor con alcauciles y alubias y las frutillas de Kent. En Windsor, la residencia donde pasa los fines de semana a unos 40 km de Londres, Isabel II, con la popularidad por las nubes en este año de celebraciones, presidió este almuerzo entre pares acompañada por su esposo Felipe de Edimburgo, de 90 años, sus hijos Andrés y Eduardo y algunos de sus nietos, además de William y Kate. No estuvieron presentes el Príncipe Carlos y su esposa Camilla, enfrascados en los preparativos de la cena que ofrecerán esta noche en el Palacio de Buckingham a los Monarcas, en la que esta vez no estará el Rey de Bahréin. Sin embargo, un grupo de manifestantes se convocaron para protestar frente a las rejas del palacio contra los "Monarcas dictadores". Isabel II lleva medio año de celebraciones por su llamado Jubileo de Diamantes, que cumplió el pasado 06 de febrero. Ese día de 1952 murió su padre, Jorge VI, pero el grueso de las festividades, las más populares y callejeras, se han dejado para junio. En su largo reinado, el más extenso después del de su bisabuela la Reina Victoria, ha servido como jefa de Estado de 16 naciones, cabeza de la Iglesia de Inglaterra y ha sido testigo de la desaparición de estadistas y personajes como Stalin, Churchill o Lady Di. Todo ello con una salud de hierro que la llevará, el próximo 03 de junio, a encabezar desde un adornado barco una espectacular procesión de mil embarcaciones por el Támesis para celebrar, una vez más, su Jubileo de Diamantes.

jueves, 17 de mayo de 2012

LADY ANA LENNOX. CONDESA CONSORTE DE ALBEMARLE.

Ana Lennox. Nació el 24 de junio de 1703. Hija de Carlos Lennox, Duque de Richmond y de Ana Brudenell. Su padre era hijo ilegítimo del Rey Carlos II de Inglaterra. El 21 de febrero de 1722, Ana se casó con el Conde de Albemarle y Caversham, en Berkshire. Tras su matrimonio se convirtió en Condesa de Albemarle. De dicho matrimonio nacieron seis hijos: Jorge Keppel, 3er Conde de Albemarle; Augusto Keppel, 1er Vizconde Keppel; Teniente General. Excmo. Guillermo Keppel; Rt. Rev. Excmo. Federico Keppel; Lady Carolina Keppel, casada con Roberto Adair; y Lady Isabel Keppel, casada con Francisco Russell, Marqués de Tavistock. Desde 1725 y hasta 1737, Ana fue una dama de compañía de la Reina Carolina. Ana murió el 20 de octubre de 1789 en el Almirantazgo, a los 86 años de edad.

miércoles, 16 de mayo de 2012

CARLOS LENNOX. DUQUE DE RICHMOND. DUQUE DE AUBIGNY.

Carlos Lennox. Nació el 29 de julio de 1672. Hijo ilegítimo del Rey Carlos II de Inglaterra y su amante Luisa de Kérouaille, Duquesa de Portsmouth. Lennox fue creado Duque de Richmond, Conde de March y Barón Settrington, el 09 de agosto de 1675 en Inglaterra y Duque de Lennox, Conde de Darnley y Señor Torbolton en Escocia el 09 de septiembre de 1675. Posteriormente investido como Caballero de la liga en 1681. Fue nombrado Gran Almirante de Escocia. Estuvo casado con Ana Brudenell, hija de Francisco, Barón Brudenell, el 08 de enero de 1692 con quien tuvo tres hijos: Lady Luisa Lennox, casada con Jacobo Berkeley, 3er Conde de Berkeley; Carlos Lennox, Conde de March, 2do Duque de Richmond y 2do Duque de Lennox; y Lady Ana Lennox, Condesa de Albemarle. Con su amante Jacqueline de Mézières tuvo un hijo, Renée Lennox. Es un antepasado de Diana, Princesa de Gales, de Camilla, Duquesa de Cornualles, y de Sarah, Duquesa de York. Richmond fue un mecenas del cricket, que posteriormente se convirtió en un deporte profesional importante, e hizo mucho para su desarrollo en Sussex. Carlos Lennox murió el 27 de mayo de 1723, a los 50 años de edad.

martes, 15 de mayo de 2012

CARLOS RADCLYFFE. CONDE DE DERWENTWATER.

Carlos Radclyffe. Nació el 03 de septiembre de 1693 en Essex. Hijo menor de Eduardo Radclyffe, 2do Conde de Derwentwater y de Lady María Tudor. La familia Radclyffe eran ardientes seguidores de la casa Estuardo, por lo que Carlos de convirtió en, en la corte de los Estuardo en Francia, compañero de Jacobo Eduardo Estuardo, pretendiente al trono inglés. Carlos y su hermano mayor Jacobo, se unieron al levantamiento Jacobita de 1715 y luego de ser capturado en el Preston fueron juzgados en Londres por cargos de traición y condenado a muerte. Jacobo fue decapitado pero Carlos logró escapar de la cárcel y se reunió con los Estuardo en Francia. En 1731, el hijo de Jacobo Radclyffe, Juan (el 4to Conde) murió y el título pasó a su tío Carlos. Viajó a Roma y fue un participante activo en la Corte del reclamante jacobita Jacobo Eduardo Estuardo. Siendo Capitán en el regimiento de Dillon, Carlos fue recapturado por las fuerzas del Rey Jorge II de Gran Bretaña en noviembre de 1745 mientras navegaba para unirse a Carlos Eduardo Estuardo, el joven pretendiente al trono, en Escocia. Condenado a muerte en virtud de su condena anterior por Lord Canciller Felipe Yorke, 1er Conde de Hardwicke, fue decapitado el 08 de diciembre de 1746. Carlos se había casado el 24 de junio de 1724, con María Carlota Livingston, hija del 2do Conde de Newburgh. De dicho matrimonio nacieron tres hijos: Jacobo Radclyffe, 4to Conde de Newburgh, casado con Bárbara Kemp; Jacobo Radclyffe ; y María Radclyffe, casada con Francisco Eyre. Al parecer tenía una hija ilegítima, Jane o "Jenny", como se le conocía comúnmente, con una amante, Margaret Snowden.

lunes, 14 de mayo de 2012

JACOBO RADCLYFFE. CONDE DE DERWENTWATER.

Jacobo Radclyffe. Nació el 26 de junio de 1689. Hijo de Eduardo Radclyffe, 2do Conde de Derwentwater y de Lady María Tudor. Se crió en el exilio en la corte de Saint-Germain y permaneció allí por voluntad de la Reina María de Módena, hasta la muerte de su padre en 1705. En ese momento heredó los títulos y propiedades de la familia. En noviembre de 1709 zarpó de Holanda rumbo a Londres y visitó sus propiedades de Cumberland por primera vez a principios de 1710. Pasó los siguientes dos años en Dilston Hall, de Northumberland. Se unió a la conspiración de 1715, por lo que el gobierno firmó una orden para su arresto, pero logró escapar y vivir en la clandestinidad. El ejército jacobita fue derrotado en la batalla de Preston. Radclyffe fue arrestado y conducido a la torre Devereux, de la Torre de Londres. Fue interrogado por el Consejo Privado el 10 de enero de 1716, y sometido a juicio político con otros señores, el 19 de enero. Fue condenado a muerte. Se hicieron esfuerzos para obtener su perdón. Varias peticiones fueron presentadas ante ambas Cámaras del Parlamento, y otra fue dirigida al Rey Jorge I de Inglaterra, el 22 de febrero, pidiendo clemencia. El Rey no cedió y Derwentwater fue decapitado en Tower Hill el 24 de febrero de 1716. En el cadalso, expresó su devoción a su religión católica romana y al Rey Jacobo III. Derwentwater fue despojado de sus honores y títulos (pero sus sucesores siguieron utilizando los títulos), y sus propiedades fueron confiscadas. Jacobo se había casado con Ana María Webb el 10 de julio de 1712. Ella era la hija mayor de Sir John Webb, 3ro Baronet de Odstock. De dicho matrimonio nacieron dos hijos: Juan, su heredero; y Lady Mary Radclyffe, casada con Robert James Petre, octavo Barón Petre.

domingo, 13 de mayo de 2012

LADY MARIA TUDOR.

María Tudor. Nació el 16 de octubre de 1673. Hija ilegítima del Rey Carlo II de Inglaterra y de su amante, la actriz y cantante Mary Davis. El 18 de agosto de 1687, Lady María se casó con Eduardo Radclyffe, 2do Conde de Derwentwater, con quien tuvo cuatro hijos: Jacobo Radclyffe, 3ro Conde de Derwentwater; la Señora María Tudor Radclyffe; Carlos Radclyffe; y el Excmo. Francisco Radclyffe. El 23 de mayo de 1705, poco después de la muerte del Señor Derwentwater, María se casó con Enrique Graham. El 26 de agosto de 1707, después de la muerte de Graham (el 07 de enero de 170), se casó por tercera vez, con Mayor James Rooke. Sus hijos Jacobo y Carlos de convirtieron en jacobitas, por lo que fueron ejecutados por rebelión y traición a la patria. María murió en París, Francia, el 05 de noviembre de 1726, poco después de cumplir 353 años de edad.

sábado, 12 de mayo de 2012

CARLOS II DE INGLATERRA.

Carlos Estuardo. Nació el 29 de mayo de 1630 en el Palacio de St. James, Londres. Hijo del Rey Carlos I de Inglaterra y de Princesa Enriqueta María de Francia. Al momento de nacer, se convirtió automáticamente en Duque de Cornualles, por ser Heredero del trono de Inglaterra, y Duque de Rothesay, como Heredero del trono de Escocia. Poco después, se le nombró Príncipe de Gales. Durante la década de 1640, siendo aún niño el Príncipe de Gales, Carlos I combatió a las tropas del parlamento y del puritanismo en la Guerra Civil Inglesa. En 1646, su padre, temiendo por su seguridad, le ordenó marcharse a Francia y reunirse con su madre, que se encontraba allí en el exilio. En 1648, durante la Segunda Guerra Civil Inglesa, se trasladó a La Haya, junto a su hermana María y a su marido, el Príncipe de Orange, con la idea de poder apoyar a su padre. Carlos I fue capturado por los rebeldes en 1647, escapó, y fue apresado de nuevo en 1648. A pesar de los esfuerzos de su hijo por salvarle, Carlos I fue ejecutado en 1649, proclamándose la república en Inglaterra. Al tiempo, no obstante, gran parte de Escocia permaneció fiel a la causa realista. El 05 de febrero de 1649, Carlos II fue proclamado Rey de los Escoceses en Edimburgo. Su abandono del Anglicanismo, aunque le reportó apoyos en Escocia, le hizo impopular en Inglaterra. Tras la muerte de Oliver Cromwell en 1658, las oportunidades de Carlos para recuperar la Corona parecieron menguar. A Cromwell le sucedió su hijo, Richard Cromwell, como Lord Protector, pero se trataba de un hombre sin dotes para el mando ni deseo de ejercerlo y abdicó en 1659. El Protectorado de Inglaterra fue abolido y se estableció la Mancomunidad de Inglaterra (Commonwealth inglesa). Durante el periodo de inestabilidad civil y militar que siguió, George Monck, gobernador de Escocia, preocupado la anarquía reinante en la nación, determinó restaurar la monarquía. Monck y su ejército marcharon hasta la ciudad de Londres donde, con amplio apoyo popular, forzaron al llamado Parlamento Largo a disolverse. Por primera vez en casi veinte años los miembros del Parlamento tuvieron que enfrentarse a unas elecciones generales. Resultó elegida una Cámara de los Comunes con claro predominio de la facción realista. Reunida el 25 de abril de 1660 la nueva asamblea, denominada Parlamento de la Convención, tuvo noticias de la Declaración de Breda (04 de abril de 1660), en la que Carlos acordaba, entre otras cosas, perdonar a muchos de los enemigos de su padre. Como consecuencia, el 08 de mayo el Parlamento decretó de inmediato que Carlos II había sido el Soberano legítimo desde la ejecución de Carlos I en 1649. Carlos partió hacia Inglaterra, desembarcando en Dover el 23 de mayo de 1660. Llegó a Londres el 29 de mayo, la que se considera fecha oficial de la Restauración, y que coincidía con el trigésimo cumpleaños de Carlos. El Rey consintió en abolir anticuados deberes feudales que habían sido restablecidos por su padre; a cambio, el Parlamento le concedió una renta anual de 1.200.000 £. El 21 de mayo de 1662, en la ciudad de Portsmouth, Carlos se casó con la Infanta Catalina de Portugal, que le aportó los territorios de Bombay y Tánger como dote. Catalina era hija del Rey Juan IV de Portugal y Luisa de Guzmán. De dicho matrimonio no nacieron hijos. Durante ese año, vendió Dunquerque, una posición estratégica mucho más valiosa, al Rey francés Luis XIV por 40.000 £. Las Actas de Navegación (1650), perjudicaron el comercio de Holanda y fueron causa de la Segunda Guerra Anglo-Holandesa (1665-1667). La guerra terminó con la firma del Tratado de Breda. En 1670, Carlos concedió a la “Compañía Británica de las Indias Orientales” el derecho a la adquisición de territorios autónomos, a la acuñación de moneda, al mando de puestos militares y de tropas, a firmar alianzas, declarar la guerra y hacer la paz y a ejercer la jurisdicción tanto civil como penal en los territorios adquiridos en la India. Aunque previamente había sido favorable a la Corona, durante la década de 1670 el Parlamento Caballero se distanció de ella por las guerras emprendidas por el rey y por su política religiosa. La esposa del Rey, no había podido darle un heredero a Carlos; sus cuatro embarazos habían sido, o bien abortos, o hijos nacidos muertos. El presunto heredero era, por lo tanto, su hermano, el católico Jacobo, Duque de York. Otra tormenta política a la que Carlos hubo de hacer frente fue la sucesión al trono. El parlamento de 1679 había sido elegido en un momento en el que prevalecían los sentimientos anticatólicos en todo el Reino y desde el principio se opuso con vehemencia a la perspectiva de un Monarca católico. Se propuso una Ley de Exclusión, que pretendía apartar al Duque de York de la línea sucesoria. Temiendo que la Ley de Exclusión fuese aprobada, Carlos disolvió el parlamento en diciembre de 1679. Dos nuevos Parlamentos se constituirían aún durante el reinado de Carlos: uno en 1680 y el otro en 1681, pero ambos fueron disueltos porque pretendían aprobar la Ley. Durante la década de 1680, sin embargo, el apoyo popular a la Ley de Exclusión comenzó a declinar y Carlos asistió a una ola de lealtad hacia él por todo el país, ya que muchos de sus súbditos comenzaban a pensar que el parlamento había sido demasiado porfiado y ofensivo. Durante el resto de su reinado, Carlos gobernó como monarca absoluto, sin parlamento. Carlos murió repentinamente víctima de uremia. Cuando supo que se estaba muriendo, un sacerdote, fue enviado con gran discreción a sus habitaciones. Carlos fue admitido en la Iglesia Católica y recibió la extremaunción. Murió el miércoles 06 de febrero de 1685, en el palacio de Whitehall, a los 54 años de edad, siendo sepultado en la abadía de Westminster. Le sucedió su hermano, el Duque de York, que pasó a ser el Rey Jacobo II de Inglaterra e Irlanda y VII de Escocia. A pesar de la reputación que tenía Carlos de mujeriego, que aumentaba a medida que tenía mas hijos bastardos con sus amantes, insistía en que la Reina debía ser tratada con respeto, y rehusó divorciarse de ella. Después de la muerte de Carlos en 1685, Catalina permaneció en Inglaterra durante el reinado de su cuñado Jacobo II, y volvió a Portugal al ser entronizados como Reyes Guillermo III y María II. Carlos II no dejó a su muerte ninguna cuestión de legitimidad, pues el reino pasó a su hermano Jacobo II; sin embargo, tuvo varios hijos con sus amantes, muchas de ellas esposas de nobles. Algunas de sus amantes y de sus hijos naturales recibieron ducados y condados. Reconoció públicamente a 14 de estos hijos naturales: con Margarita de Carteret, tuvo a Jacobo de la Cloche, sacerdote jesuita. Con Lucía Walter, tuvo a Jacobo Crofts, creado Duque de Buccleuch y Monmouth, casado con Ana Scott, Condesa de Buccleuh; María Crofts, no reconocida por el Rey por dudas sobre su paternidad, casada primero con Guillermo Sarsfield y luego con Guillermo Fanshaw. Con Isabel Killigrew, Vizcondesa de Shannon, tuvo a Carlota Boyle, tomando el apellido Fitzcharles luego de ser reconocida como hija del Rey; casada primero con Jacobo Howard, Conde de Suffolk, y luego con Guillermo Paston, Conde de Yarmouth. Con Catalina Pegge, Lady Green, tuvo a Carlos Fitzcharles, creado Conde Plymouth, casado con Lady Bridget Osborne; Catalina Fitzcharles, monja con el nombre de Sor Cecilia en Dunquerque. Con Bárbara Villiers, Duquesa de Cleveland, tuvo a Ana Palmer, toma el apellido Fitzroy al ser reconocida por el Rey, casada con Tomás Lennard, Conde de Sussex; Carlos Palmer, toma el apellido Fitzroy al ser reconocido por el Rey, creado Duque de Southampton, casado primero con María Wood y luego con Ana Pulteney; Enrique Fitzroy, creado Conde de Euston, Barón Sudbury y Vizconde Ipswich, creado Duque de Grafton, casado con Isabel Bennet, Condesa de Arlington; Carlota Fitzroy, casada con Eduardo Enrique Lee, Conde de Lichfield; Jorge Fitzroy, creado Conde de Northumberland, Barón de Pontefract y Vizconde Falmouth, y luego creado duque de Northumberland, casado primero con Catalina Wheatley y luego con María Dutton; Bárbara Fitzroy, reconocida como hija del Rey, pero en realidad sería hija del duque de Marlborough, tuvo un hijo ilegítimo con Jacobo Douglas-Hamilton, Duque de Hamilton, y posteriormente entró a un convento en Francia como monja bajo el nombre de Sor Bernadette; finalmente llegó a ser priora del convento de San Nicolás. Con Leonor "Nell" Gwynne, tuvo a Carlos Beauclerk, creado Conde de Burford y Barón Hedington, y luego Duque de St. Albans, casado con Diana de Vere, hija y heredera del último Conde de Oxford; Jacobo Beauclerk. Con Luisa Renata de Penancoet de Kéroualle, Duquesa de Portsmouth, tuvo a Carlos Lennox, creado Duque de Richmond, Conde de March y Barón Settrington en Inglaterra y Duque de Lennox, Conde de Darnley y Lord Torbolton en Escocia, casado con Ana Brudenell. Con María "Moll" Davis, célebre actriz y cantante, tuvo a María Tudor, casada sucesivamente con Eduardo Radclyffe, II Conde de Derwentwater, con Enrique Graham, y con Jacobo Rooke. Lady Diana Spencer, la anterior Princesa de Gales, descendía de dos de los hijos naturales de Carlos II: el Duque de Grafton y el Duque de Richmond. De este modo su hijo, el Príncipe Guillermo de Gales, actualmente segundo en la línea sucesoria al trono británico, será muy probablemente el primer monarca británico que descienda de Carlos II, y el primero que descienda de Carlos I desde la muerte de la R eina Ana de Gran Bretaña en 1714. Carlos II fue un mecenas de las artes y las ciencias.

viernes, 11 de mayo de 2012

PRINCESA ISABEL DE INGLATERRA.

Isabel Estuardo. Nació el 28 de diciembre de 1635 en el Palacio de St James, Inglaterra. Hija del Rey Carlos I de Inglaterra y de la Princesa Enriqueta María de Francia. En 1636, María de Médicis, abuela materna de Isabel, intentó que la Princesa bebé se casara con el hijo del Príncipe de Orange, el futuro Guillermo II de Orange. A pesar de que Carlos I pensaba que el matrimonio de una Princesa de Inglaterra con el Príncipe de Orange no era de igual rango, los problemas financieros y políticos del Rey le obligaron a enviar a la hermana de Isabel, la Princesa María, Princesa Real, a casarse con él en su lugar. Su relato emocional escrito de su último encuentro con su padre en la víspera de su ejecución y sus últimas palabras a sus hijos han sido publicados en numerosas historias sobre la guerra y el Rey Carlos I. Durante la Guerra Civil en 1642, la Princesa Isabel, junto con su hermano el Duque de Gloucester, fueron colocados bajo el cuidado del Parlamento. La tutela fue asignada a diferentes nobles. En 1643, Isabel de siete años de edad, se rompió una pierna, y fue trasladada a Chelsea con su hermano, el Duque de Gloucester. Ella fue apadrinada por la gran estudiosa Makin Bathsua hasta 1644, momento en el cual ya podía leer y escribir en hebreo, griego, italiano, latín y francés. Familiarmente era llamada "La templanza" por su naturaleza amable. Su fuerza de carácter contrastaba con su continua mala salud. Un examen de la época victoriana de sus restos reveló que la Princesa había sufrido de raquitismo, lo que causó deformidades en los hombros, espalda, rodillas y pies, lo cual le dificultaba caminar. Cuando el Rey fue capturado por última vez y sentenciado a muerte por Oliver Cromwell y otros jueces en 1649, Isabel escribió una larga carta al Parlamento solicitando permiso para reunirse con su hermana, la Princesa María en Holanda. Sin embargo, esta petición fue rechazada hasta después de la ejecución. El 29 de enero de 1649, una reunión final muy emotiva se produjo entre Isabel, el Duque de Gloucester y su padre. Carlos I entregó una biblia a su hija durante la reunión. En 1650, el hermano de Isabel, el ahora Rey Carlos II viajó a Escocia para ser coronado Rey de ese país. Isabel fue trasladada a la isla de Wight como rehén, y puesta al cuidado de Anthony Mildmay con una pensión de £ 3.000 al año. La Princesa se quejó de que su salud no era la adecuada para trasladarse pero igual emprendió la marcha. Cogió un resfriado, que rápidamente se convirtió en neumonía, y murió el 08 de septiembre de 1650, a los 14 años de edad. Fue sepultada en la iglesia de Santo Tomás, de Newport, en la isla de Wight. La Reina Victoria I, quien hizo su casa favorita en Osborne House en la isla de Wight, ordenó que un monumento se erigiera en su memoria.

jueves, 10 de mayo de 2012

PRINCESA ANA DE INGLATERRA

Ana Estuardo. Nació el 17 de marzo de 1637 en el Palacio de St. James, Inglaterra. Hija del Rey Carlos I de Inglaterra y de la Princesa Enriqueta María de Francia. Ana sólo vivió para ver el nacimiento de dos hermanos: Catalina y Enrique. Ana era una niña enfermiza, frágil y ligeramente deforme. La Princesa enfermó de tuberculosis, y murió en el palacio de Richmond, el 08 de diciembre de 1640, a los 3 años de edad. Su cuerpo fue sepultado en la Abadía de Westminster.

miércoles, 9 de mayo de 2012

PRINCIPE ENRIQUE DE INGLATERRA. DUQUE DE GLOUCESTER.

Enrique Estuardo. Nació el 08 de julio de 1640. Hijo del Rey Carlos I de Inglaterra y de la Princesa Enriqueta María de Francia. Tras la derrota de su padre al final de la Guerra Civil Inglesa, el Príncipe fue capturado y llevado a Londres. Su cautiverio fue compartido en gran parte con su hermana mayor, la Princesa Isabel. Durante los debates entre los líderes del ejército republicano Oliver Cromwell y Henry Ireton acerca de qué tipo de régimen debería suceder a Carlos I, se indicó brevemente que el joven Príncipe podría ser colocado en el trono, y gobernar como Monarca constitucional. A diferencia de sus hermanos mayores, Carlos y Jacobo, era aún lo suficientemente joven para haber sido corrompido por los puntos de vista católicos y absolutistas de su madre y su padre. Sin embargo, esta opción desapareció rápidamente, ya que el parlamento terminó optando por el establecimiento de un Estado Libre Asociado republicano. Enrique fue trasladado a un lugar más confortable y se le permitió vivir con relativa libertad bajo la mirada de sus guardianes parlamentarios. A él y a su hermana se les permitió visitar a su padre en la víspera de su ejecución en enero de 1649. Isabel tenía trece años y Enrique tenía ocho años. Finalmente en 1652, Oliver Cromwell, accedió a liberar a Enrique, quien viajó para reunirse con su madre y sus hermanos en París. Sin embargo, Enrique se había convertido en un protestante convencido, y se peleó duramente con su madre por cuestiones de religión y política. Su relación fue tan tensa que su madre prácticamente lo expulsó de París, y fue a unirse a los ejércitos españoles que luchaban en Dunkerque. Siempre se distinguió en batalla, y poco a poco ganó una reputación como uno de los primeros soldados protestantes de Europa. Fue durante el transcurso de la campaña que se reunió el Príncipe de Condé, quien dirigía las fuerzas españolas. Su aversión por la Iglesia Católica Romana, creó un fuerte vínculo entre ellos. Poco antes de su muerte, se sugirió que podría casarse con la sobrina de Enrique de Condé. Tras la conclusión de la paz entre Francia y España, Enrique residió en una de las propiedades del Conde, hasta la muerte de Oliver Cromwell y la caída gradual de la Comunidad. Dirigió las llamadas para la restauración de la monarquía, y se reunió con Carlos. Volvió a Inglaterra como parte de la marcha triunfal de Carlos a través de Londres en mayo de 1660, y fijó su residencia en Whitehall. Fue creado Duque de Gloucester y Conde de Cambridge por Carlos II, pero murió repentinamente de viruela poco después, para gran disgusto de su hermano, el 18 de septiembre de 1660, en Londres, Inglaterra, a los 20 años de edad.

martes, 8 de mayo de 2012

PRINCESA ENRIQUETA MARIA DE FRANCIA. REINA CONSORTE DE INGLATERRA.

Enriqueta María de Borbón. Nació el 25 de noviembre de 1609 en el Palacio del Louvre, París, Francia. Hija menor del Rey Enrique IV de Francia (Enrique III de Navarra) y de su segunda esposa, María de Médicis. La Princesa fue criada como católica. Su padre fue asesinado el 14 de mayo de 1610, en París, antes de que ella cumpliera su primer año de vida. Por su parte, su madre fue desterrada de la corte real en 1617. Luego de que su hermana mayor, María Cristina, se casó con Víctor Amadeo I, Duque de Saboya, en 1619, Enriqueta tomó el tratamiento de Madame Royal, el cual era utilizado por la Princesa real de más alto rango en la corte francesa. La Princesa fue entrenada, junto con sus hermanas, en equitación, baile y canto, y participó en obras de teatro de la corte francesa. A pesar de sus clases de lectura y escritura, no era conocida por sus habilidades académicas. Enriqueta conoció a su futuro esposo en París, en 1623, mientras viajaba a España con el Duque de Buckingham para discutir un posible matrimonio con la Infanta María Ana de España, el cual no llegó a concretarse. Enriqueta María y el Rey Carlos I de Inglaterra se casaron el 13 de junio de 1625 en la iglesia de San Agustín, en Canterbury, Kent. Carlos era hijo del Rey Jacobo I de Inglaterra y de la Princesa Ana de Dinamarca. Tras un difícil período inicial, ella y su esposo formaron una muy estrecha asociación. Enriqueta nunca asimiló completamente la sociedad inglesa, y no hablaba inglés al momento de contraer matrimonio. Esto, combinado con sus creencias católicas, la hicieron ver como diferente y potencialmente peligrosa en la sociedad inglesa, convirtiéndose en una Reina impopular entre el pueblo en general. La nueva Reina trajo a Inglaterra una gran cantidad de caras posesiones, incluido diamantes, perlas, anillos, botones de diamantes, vestidos de satén y terciopelo, capas bordadas, faldas, candelabros, cuadros, libros, ornamentos y juegos de dormitorio. Su religión católica hizo imposible que sea coronada junto a su marido bajo el rito anglicano. La Reina contaba con su propia corte de franceses dentro de la corte inglesa lo cual le costaba muy caro financiar a la corona. En 1628, la relación de la pareja rápidamente comenzó a mejorar y la Reina quedó embarazada, pero perdió su primer niño poco después de su nacimiento en 1629, a raíz de un trabajo de parto muy difícil. De dicho matrimonio nacieron nueve hijos: Carlos Jacobo, Duque de Cornualles; Carlos II, Rey de Inglaterra, casado con la Infanta Catalina de Braganza; María, Princesa Real, casada con Guillermo II, Príncipe de Orange; Jacobo II, Rey de Inglaterra, casado con Ana Hyde y con María de Modena; Isabel, Princesa de Inglaterra; Ana, Princesa de Inglaterra; Catalina, Princesa de Inglaterra; Enrique, Duque de Gloucester; y Enriqueta, Princesa de Inglaterra, casada con Felipe I, Duque de Orleans. Enriqueta María tenía un gran interés en las artes, y su patrocinio a diversas actividades fue una de las diversas formas en que trataba de influir en los acontecimientos de la corte. Durante la década de 1640 los Reinos de Inglaterra, Escocia e Irlanda fueron dominados por una secuencia de conflictos denominada la Guerra Civil inglesa o las guerras de los Tres Reinos. La Reina se volvió muy impopular entre la población, sobre todo por su fe católica. A pesar de ello, en 1632 comenzó la construcción de una nueva capilla católica en Somerset House. Aunque modesta en el exterior, la capilla era mucho más elaborada en el interior y fue inaugurada en una particular gran ceremonia en 1636. El resultado fue una gran alarma entre muchos en la comunidad protestante. El número de conversiones al catolicismo iba en aumento y el Rey fue objeto de cada vez más críticas por su falta de acción para detener el flujo de las conversiones. El resultado fue una creciente intolerancia de los protestantes hacia la Reina, poco a poco convirtiéndose en odio. En 1641, una alianza de parlamentarios había empezado a poner mayor presión sobre el Rey, quien era acosado tras el fracaso de varias guerras. La facción parlamentaria logró la detención y posterior ejecución de los consejeros del Rey. Luego volvieron su atención hacia Enriqueta como una forma de ejercer presión sobre Carlos. Con la reacción anti-realista en todo su apogeo, Enriqueta y Carlos se refugiaron en su residencia de Hampton Court. La situación fue progresivamente avanzando hacia la guerra abierta, y en febrero la Reina se traslado a La Haya, tanto por su propia seguridad como para tratar de calmar las tensiones del pueblo. En agosto de 1642, cuando la Guerra Civil finalmente estalló, Enriqueta estaba en La Haya, recaudando dinero para la causa realista. Aconsejó a su marido, que se hallaba en York, actuar con firmeza y asegurar el estratégico puerto de Hull en la primera oportunidad que tuviera. A principios de 1643, Enriqueta intentó regresar a Inglaterra. El primer intento no fue fácil. Maltratada por las tormentas, su barco estuvo a punto de hundirse y se vio obligada a regresar a puerto. Volvió a embarcar a fines del mes de febrero. Este segundo intento fue exitoso. La Reina se detuvo por un período en York, donde fue agasajada con cierto estilo por el Conde de Newcastle. Ella rechazó mensajes privados de los rebeldes pidiéndole que usara su influencia sobre el Rey para crear un tratado de paz. Mientras tanto, el Parlamento votó a favor de destruir su capilla privada en Somerset House y arrestar a los frailes capuchinos que lo habitaban. La Reina pasó el otoño y el invierno de 1643 en Oxford con Carlos, donde se intentó, lo mejor que pudo, mantener la vida de la corte que habían disfrutado antes de la guerra. A principios de 1644, sin embargo, la situación militar del Rey había comenzado a deteriorarse. La Reina estaba embarazada de la futura Princesa Enriqueta. Enriqueta fue trasladada a un lugar más seguro, por lo que tras la despedida, nunca más vio a su marido. La Reina tuvo otro parto difícil. Apenas se recuperó fue embarcaba en un barco holandés rumbo a Francia el 14 de julio. Su hija fue dejada en Inglaterra para evitar que el difícil viaje pudiera afectarla. A finales del año, la posición de Carlos era cada vez más débil. Con el apoyo del gobierno francés, Enriqueta se instaló en París. Los conflictos finalizaron en 1648 con la derrota de los escoceses y Carlos fue capturado por las fuerzas parlamentarias. El Rey Carlos I de Inglaterra fue ejecutado por el Parlamento en 1649, y su muerte dejó casi en la miseria y en estado de shock a su esposa. Enriqueta pasó a ser la Reina madre del joven Rey Carlos II. En 1654, Carlos II trasladó su corte a Colonia, eliminando la influencia de la Reina madre instalada en St-Germain. Enriqueta cada vez más profundizaba su fe católica, por lo que su hija menor fue criada como católica. Fundó un convento en Chaillot en 1651, y vivió allí durante gran parte de la década de 1650. La Reina madre regresó a Inglaterra tras la Restauración en octubre 1660 junto con su hija, la Princesa Enriqueta. Se instaló una vez más en Somerset House, con la ayuda de una generosa pensión. En 1661, regresó a Francia dispuesta a casar a su hija menor, Enriqueta con el Duque de Orleans, único hermano de Luis XIV. Esto ayudó de manera significativa las relaciones en ingleses y franceses. Luego de la boda de su hija, la Reina regresó a Inglaterra en 1662, acompañada de su hijo Carlos II y su sobrino el Príncipe Ruperto. Tenía la intención de permanecer en Inglaterra el resto de su vida, pero en 1665 siendo gravemente afectada por la bronquitis, a causa del clima húmedo británico, regreso a Francia ese mismo año, residiendo en el Hôtel de la Bazinière, el actual Hotel de Chimay, en París. En agosto de 1669, vio el nacimiento de su nieta Ana María de Orléans, abuela materna del Rey Luis XV de Francia. Poco después, murió en el castillo de Colombes, cerca de París, el 10 de septiembre de 1669, luego de haber tomado una cantidad excesiva de opiáceos como analgésico. Fue sepultada en la necrópolis real de Francia en la basílica de Saint-Denis, su corazón fue colocado en un ataúd de plata y sepultado en el convento de Chaillot.

lunes, 7 de mayo de 2012

ENRIQUE ESTUARDO. PRINCIPE DE GALES.

Enrique Estuardo. Nació el 19 de febrero de1594 en el castillo de Stirling. Hijo mayor del Rey Jacobo I de Inglaterra y VI de Escocia, y de la Princesa Ana de Dinamarca. A su nacimiento se convirtió en Duque de Rothesay, Conde de Carrick y Barón de Renfrew. Su padre lo puso al cuidado de Alejandro Erskine, Conde de Mar, ya que Jacobo estaba preocupado de que la tendencia de su esposa hacia el catolicismo pudiera afectar a su hijo. Aunque el retiro del niño causó una enorme tensión entre Ana y Jacobo, Enrique permaneció bajo el cuidado de la familia de Mar, hasta 1603, cuando Jacobo se convirtió en Rey de Inglaterra y su familia se mudó al sur. En 1605, Enrique entró en el Magdalen College de Oxford, donde desarrolló su ingenio. Era un joven extrovertido, popular e interesado en los deportes. Sus otros intereses incluían asuntos navales y militares, y los problemas nacionales, de los que a menudo no estaban de acuerdo con su padre. La popularidad del Príncipe subió tanto que amenazó a su padre. Las relaciones entre ambos a veces eran tensas. El Príncipe Enrique fue visto como un heredero brillante y prometedor a los tronos de su padre. Su punto de vista religioso se vio influido por los clérigos de su familia que estaban en gran parte inclinados hacia la tradición del calvinismo politizado. Al Príncipe no le gustaba su hermano menor, Carlos, y se burlaba de él. Tras el ascenso de su padre al trono de Inglaterra en 1603, Enrique se convirtió automáticamente en Duque de Cornualles, y en 1610 en Príncipe de Gales y Conde de Chester, uniendo así los títulos ingleses y escoceses reservados a los Herederos al trono. A la edad de 18 años, el 06 de noviembre de 1612, Enrique falleció a causa de la fiebre tifoidea. Su cuerpo fue sepultado en la Abadía de Westminster. La muerte del Príncipe Enrique fue ampliamente considerada como una tragedia para la nación. Todos los títulos de Enrique automáticamente pasaron a Carlos, que, hasta entonces, había vivido a la sombra de su hermano mayor. Carlos de convirtió en Príncipe de Gales y Conde de Chester cuatro años más tarde. Carlos no estaba tan bien visto como Enrique para gobernar.

domingo, 6 de mayo de 2012

JACOBO I DE INGLATERRA Y JACOBO VI DE ESCOCIA.

Jacobo Estuardo. Nació el 19 de junio de 1566 en Edimburgo, Escocia. Hijo único de la Reina María I de Escocia y de Enrique Estuardo, Duque de Albany. El padre de Jacobo fue asesinado junto a su amante el 10 de febrero de 1567 en su residencia de Kirk O'Field, la casa de los Hamilton en Edimburgo. El matrimonio de María el 15 de mayo del mismo año con James Hepburn, Conde de Bothwell, que era el más evidente sospechoso del asesinato del Duque de Albany, hizo aumentar los recelos y su impopularidad. En junio de 1567, los rebeldes protestantes arrestaron a María y la encarcelaron en el Castillo de Loch Leven. Nunca volvió a ver a su hijo. Fue obligada a abdicar el 24 de julio en favor del infante Jacobo, y a nombrar a su hermanastro ilegítimo, Jacobo Estuardo, Conde de Moray, como regente. Jacobo fue proclamado Rey con un año de edad. El cuidado del Rey fue confiado al Conde y la Condesa de Mar para ser protegido, criado y educado en la seguridad del Castillo de Stirling. El niño fue solemnemente coronado a los 13 meses de edad como Jacobo VI de Escocia en la iglesia de Holyrood, en el castillo de Stirling, el 29 de julio de 1567. En 1568, María Estuardo escapó de su prisión, lo que condujo a un breve período de violencia en el país. El Conde de Moray derrotó a sus tropas en la Batalla de Langside, forzándola a huir a Inglaterra, en donde fue encarcelada por su prima la Reina Isabel. El 22 de enero de 1570 Moray fue asesinado. Cuando Jacobo llegó a la mayoría de edad, el control del gobierno seguió en manos de favoritos y nobles. El Parlamento aprobó las Actas Negras para afirmar la autoridad real sobre la Kirk, poniéndola además directamente bajo su control. Estos actos fueron extremadamente impopulares, en especial entre el clero, pero entre 1584 y 1603 el Rey logró establecer un gobierno efectivo sobre el país e imponer una paz relativa entre los lores del reino. En 1586, Jacobo VI firmó el Tratado de Berwick con Inglaterra, seguido de la implicación de María en el Complot de Babington, un plan que intentó asesinar a Isabel y poner en su lugar a la Estuardo en el trono de Inglaterra. Acusada de traición, María Estuardo fue decapitada en Fotheringay el 08 de febrero de 1587, lo que allanó el camino de Jacobo a la sucesión inglesa. Asimismo, durante la crisis provocada por la Armada Invencible de 1588, aseguró a Isabel su apoyo como "hijo y compatriota" suyo; y en tanto que los años pasaban e Isabel permanecía soltera, asegurar la sucesión al trono inglés se convirtió en el centro de la política de Jacobo. A lo largo de su juventud el Rey Jacobo fue alabado por su castidad, ya que mostraba escaso interés por las mujeres, y tras la pérdida de Lennox, seguía prefiriendo la compañía masculina. No obstante, un matrimonio de conveniencia y un heredero seguían siendo necesarios para reforzar su trono, de modo que la elegida fue Ana de Dinamarca, la hija de 14 años del Rey Federico II de Dinamarca y de Sofía de Mecklemburgo-Gustrow. La pareja se casó formalmente en el palacio episcopal de Oslo el 23 de noviembre de 1589, y tras visitar Dinamarca y alojarse en Elsinore y Copenhague, retornaron a Escocia en mayo de 1590. Según todas las fuentes, en un principio Jacobo estaba fascinado con Ana, y en sus primeros años de matrimonio demostró una paciencia y un afecto constantes hacia su esposa. Pero con el tiempo se fueron distanciando, y, finalmente decidieron vivir separados después de la muerte de su última hija, Sofía, en 1606. De dicho matrimonio nacieron nueve hijos: Enrique, Príncipe de Gales; hijo; Isabel Estuardo, casada con Federico V, Elector del Palatinado; Margarita Estuardo; Carlos I de Inglaterra, casado con María Enriqueta; Roberto Estuardo, Duque de Kintyre; hijo; María Estuardo; y Sofía Estuardo. La visita del Rey a Dinamarca, un país donde las cazas de brujas eran habituales, debió favorecer su interés por el estudio de la brujería, que consideraba una rama de la teología. Poco después de volver de Dinamarca tuvo lugar el proceso contra las brujas de North Berwick, en el cual varias personas fueron sentenciadas por haber empleado la brujería para enviar una tormenta contra el barco que transportaba a Jacobo y Ana desde Dinamarca. Jacobo hizo frente a una sublevación católica en 1588, y fue forzado a reconciliarse con la iglesia de Escocia, conviniendo la derogación de las Actas Negras en 1592. Al morir la Reina Isabel I, el 24 de marzo de 1603, la corona debería haber pasado de acuerdo al testamento de Enrique VIII a Lady Ana Stanley, descendiente de María Tudor, hermana de Enrique VIII. Sin embargo, Jacobo era el único aspirante serio a la corona inglesa; los otros, incluyendo al Vizconde de Beauchamp y Lady Ana, no tenían el suficiente poder para defender sus derechos. Así, un Consejo de Ascensión proclamó a Jacobo Rey de Inglaterra pocas horas después de la muerte de Isabel. Él y su esposa fueron coronados Reyes de Inglaterra el 25 de julio de 1603. A pesar de la facilidad de la sucesión y la calidez con que fue recibido el nuevo Monarca, en su primer año de reinado Jacobo hubo de hacer frente a dos conspiraciones, el Complot Bye y el Complot Main. Aquellos que esperaban cambios en el gobierno con el advenimiento del nuevo Soberano quedaron defraudados por el mantenimiento de los miembros del Consejo Privado de la Reina Isabel. En los primeros años de reinado, Jacobo pudo desentenderse de los problemas administrativos y centrarse en asuntos mayores, tales como intentar una unión más firme entre Inglaterra y Escocia y asuntos de política exterior, así como disfrutar de sus placeres personales, en especial de la caza. Escocia e Inglaterra seguirían como estados separados, siendo solo la unión personal en el Rey, y no fue hasta 1707 que el Acta de la Unión combinó los dos países para crear un nuevo estado: el Reino de Gran Bretaña. En política exterior, Jacobo tuvo más éxitos. Dedicó sus esfuerzos a poner fin a la Guerra con España, y el 28 de agosto de 1604, gracias a la hábil diplomacia se llegó a un acuerdo de paz entrambos países, que Jacobo celebró con un gran banquete. La víspera de la solemne apertura de la segunda sesión del primer Parlamento de su reinado, el 05 de noviembre de 1605, un soldado llamado Guy Fawkes fue descubierto en los sótanos del Palacio de Westminster con una antorcha y fósforos, no lejos de una pila de leña y dos decenas de barriles de pólvora con los que pretendía hacer volar por los aires el Palacio al día siguiente. Horrorizado, Jacobo rehusó a abandonar su residencia por muchos días. Guy Fawkes, fue torturado hasta que reveló las identidades de los otros conspiradores, todos los cuales fueron ejecutados o asesinados durante su captura. Después de su llegada a Londres, Jacobo tuvo que hacer frente casi inmediatamente a los conflictos religiosos en Inglaterra. En 1604 recrudeció la gran cacería de brujas iniciada por la Reina Isabel proclamando la pena de muerte sin beneficio clerical de último momento para quién invocara espíritus malvados o familiares. Acostumbrado a un parlamento tímido y servil en Escocia, Jacobo también se embrolló en numerosos conflictos con el Parlamento. Impuso derechos de aduanas sin el consentimiento parlamentario, algo que ningún Monarca se había atrevido a hacer desde el reinado de Ricardo II. Las relaciones entre Jacobo I y el Parlamento también fueron agriadas por la última denegación presentada al plan del Rey de abolir las aduanas internas y permitir el libre comercio entre Inglaterra y Escocia. Según fue avanzando su reinado, fueron aumento las dificultades financieras, debido en parte a la constante subida de los precios, pero también por la prodigalidad e incompetencia financiera de la Corte. Una potencial fuente de ingresos era la dote aportada por el matrimonio en perspectiva entre el Príncipe de Gales y la Infanta María Ana de España. La boda también atrajo al Rey como un modo de mantener la paz con España y evitar los costes adicionales de una guerra. Seguirían disfrutando de los beneficios de la paz mientras las negociaciones matrimoniales estuvieran abiertas, lo que explica por qué tanto Jacobo como el Duque de Lerma permitieron que se alargaran durante casi una década. La propuesta alianza con la mayor potencia católica no fue bien recibida en la Inglaterra protestante. El estallido de la Guerra de los Treinta Años en 1618, pronto absorbió a toda Europa, y echó a perder la política pacifista del Rey. Su yerno, Federico V del Palatinado, nombrado Rey de Bohemia por los rebeldes protestantes, fue expulsado del país por el Emperador Fernando II en 1620, mientras que las tropas españolas invadían el Bajo Palatinado. En 1623, el joven Príncipe Carlos decidió tomar la iniciativa y viajar a España de incógnito, para ganarse la mano de la Infanta personalmente, pero la misión probó ser un error ya que el gobierno español planteó la necesidad de que el Príncipe se convirtiera al catolicismo y pasara un año en España. El Príncipe retornó a Inglaterra en octubre sin la Infanta, e inmediatamente rompió el tratado, con gran deleite del pueblo llano. La Reina Ana murió en 1619. Los rumores atribuyen lo poco que Jacobo se vio afectado por su muerte. Durante su último año de vida, Jacobo estuvo a menudo seriamente enfermo. Por lo general fue incapaz de visitar Londres, y su figura fue perdiendo relevancia en los asuntos de Estado. A comienzos de 1625, el Soberano padecía artritis, gota y desmayos, y en marzo enfermó seriamente de fiebres tercianas y sufrió un ataque al corazón. Finalmente murió en Theobalds House el 27 de marzo de 1625, a los 58 años de edad, durante un fuerte ataque de disentería. Fue sepultado en la Capilla de la Reina de Enrique VIII en la abadía de Westminster. Jacobo Estuardo tuvo una personalidad extremadamente curiosa, excéntrica pero no deslumbrante, desdibujada entre las sombras de las célebres Reinas que le precedieron, Isabel I en Inglaterra y María Estuardo en Escocia, y las desdichas de su hijo Carlos, el primer Rey condenado a muerte por un Parlamento. Apasionado por la caza, gran comedor y desmedido bebedor, Jacobo era un erudito de primera categoría, capaz de rebatir los argumentos de los sabios, teólogos y juristas, de abrumarles con tercos discursos en latín y sumergirlos bajo una catarata de citas bíblicas. Pero, a la vez, era un hombre caprichoso, vanidoso y sumamente cobarde, del que se decía que no podía ver una espada sin echarse a temblar. Se hallaba desprovisto de toda gracia y se lavaba muy raramente, complaciéndose con cinismo en su desaseo. Tenía accesos de cólera durante los cuales no sabía bien lo que decía, llegando a los insultos, y sus súbditos creían que le faltaba dignidad. Era miedoso y desconfiado, y recelaba de todo el mundo, temiendo constantemente ser asesinado. Sus mandíbulas prognáticas, muy estrechas, y su lengua demasiado larga le impedían ingerir alimentos sin provocar ruidos desagradables. Hablaba un inglés difícil, con un áspero acento escocés, y tenía una voz chillona e irritante.

sábado, 5 de mayo de 2012

ISABEL I DE INGLATERRA E IRLANDA. LA REINA VIRGEN.

Isabel Tudor. Nació el 07 de septiembre de 1533 en el palacio de Placentia, en Greenwich, Inglaterra. Quinta y última Monarca de la Dinastía Tudor. Hija del Rey Enrique VIII de Inglaterra y de Ana Bolena. Enrique habría preferido un varón para asegurar la sucesión de la casa Tudor pero, tras su nacimiento, Isabel se convirtió en Princesa Heredera al trono de Inglaterra. Al ser Ana incapaz de dar un heredero al Rey, este ordenó ejecutarla bajo la acusación de traición y brujería, por haber mantenido relaciones incestuosas con su hermano. Cuando su madre murió fue dejada al cuidado de Lady Margaret Bryan hasta que su hermano nació y después fue educada por Katherine Ashley. Isabel tenía entonces tres años cuando fue declarada hija ilegítima, por lo que perdió su título de Princesa. Vivió retirada de la Corte, lejos de su padre y de sus sucesivas esposas, aunque la última de estas, Catalina Parr, medió para que padre e hija se reconciliaran. Isabel, junto con su medio hermana María Tudor, hija de Catalina de Aragón, recobró sus derechos en la línea sucesoria, detrás de su hermano el Príncipe Eduardo hijo de Jane Seymour, gracias al Acta de Sucesión de 1544. En cuanto a su personalidad, Isabel tenía mucho en común con su madre: neurótica, carismática, enamoradiza y fervientemente protestante. También heredó su delicada estructura ósea, así como sus rasgos faciales; del Rey, solo su cabello rojizo. Tras la muerte de Enrique VIII en 1547 y el ascenso al trono de su hijo, Eduardo VI, Catalina Parr contrajo nuevo matrimonio con Thomas Seymour, tío de Eduardo, llevándose a Isabel consigo. Allí, esta recibió una exquisita educación que le propició una excelente expresión en su inglés natal, en francés, en italiano, en español, en griego y en latín. Bajo la influencia de Catalina, Isabel se formó como protestante. Mientras su medio hermano se mantuvo en el trono, la posición de Isabel fue inestable. Sin embargo, en 1553, Eduardo moriría a los 15 años. Antes de su fallecimiento, y contraviniendo el Acta de Sucesión dictada por su padre en 1544, Eduardo declaró heredera a lady Jane Grey, que sería depuesta unos días después de su coronación, el 19 de julio de 1553. Apoyada por el pueblo, María Tudor ingresó triunfante en Londres acompañada de su media hermana. Sin hacer caso de la opinión pública, María contrajo matrimonio con el Príncipe Felipe de España, futuro Rey de España bajo el nombre de Felipe II. La impopularidad de esta unión provocó en María el miedo a ser derrocada por una rebelión popular que nombrara a Isabel como nueva Monarca. Este temor casi se hizo realidad cuando la rebelión de Thomas Wyatt de 1554 intentó evitar su boda. Tras su fracaso, Isabel fue hecha prisionera en la Torre de Londres pero su ejecución, solicitada por algunos miembros del séquito español, nunca se materializó debido a la resistencia de la corte inglesa a enviar a un miembro de los Tudor al patíbulo. La Reina intentó entonces apartar a Isabel de la línea sucesoria como castigo pero el Parlamento se lo impidió. Tras dos meses de encierro en la Torre, Isabel fue puesta bajo vigilancia de Sir Henry Bedingfield. A finales de ese año, corrió el falso rumor de que María se encontraba embarazada. Se permitió entonces que Isabel retornara a la corte, ya que Felipe guardaba cierto recelo a que su esposa muriera durante el parto, en cuyo caso prefería que el trono fuera destinado a la recluida. Al instante en el que se desmintió el hecho, María, incapaz de evitar que Isabel la sucediera, intentó convertirla al catolicismo, cosa que esta última fingió aceptar pese a que en su interior siguió siendo fiel a la fe protestante. En 1558, tras la muerte de María, Isabel subió al trono, siendo coronada el 15 de enero de 1559, en lo que fue la última ceremonia de coronación en latín de Inglaterra. A partir de su sucesor, Jacobo I, el rito de coronación se realizó en inglés. Isabel era mucho más popular que su hermana María y se dice que, tras la muerte de esta, el pueblo lo celebró por las calles. Al comienzo de su reinado, la política exterior de Isabel se caracterizó por su cautelosa relación con la España de Felipe II, que se había ofrecido a casarse con ella en 1559, y sus problemáticas relaciones con Escocia y Francia, país este último con el que se encontraba en guerra debido a que su hermana María había decidido apoyar a su marido Felipe en la guerra casi continua en la que se hallaban inmersas España y Francia desde 1522. La Reina de Escocia, María Estuardo, nieta de Margarita Tudor, hermana de Enrique VIII, estaba casada con Francisco II de Francia. Aunque residía en Francia, su madre, María de Guisa, parte de una de las más poderosas y católicas casas nobiliarias francesas, regía el Reino en su ausencia, defendiendo los intereses de los católicos en Escocia. Debido a la guerra contra Francia en la que se encontraba inmersa Inglaterra, Francisco II apoyó las pretensiones de su mujer al trono inglés, mientras que la madre de esta permitía la presencia de tropas francesas en bases escocesas. Rodeados por la amenaza francesa, Isabel y Felipe se vieron forzados a unir fuerzas pese a sus diferencias religiosas. Por un lado, y gracias a la mediación de Felipe, Inglaterra se sumó al tratado de paz de Cateau-Cambrésis en 1559, en el que Isabel renunció formalmente a la última plaza inglesa en el continente, Calais, capturada el año anterior por Francisco de Guisa, hermano de María de Guisa; por su lado, Francia se comprometía a retirar su apoyo a las pretensiones de María Estuardo al trono inglés. Durante las celebraciones que acompañaron a la firma de este tratado de paz, Francisco II murió, lo que provocó en 1561 el regreso de su esposa María a Escocia. Tras las victorias en Escocia y la desafortunada intervención en Francia, desaparecieron los únicos elementos comunes de la política exterior de Isabel y Felipe II, lo que se tradujo en un continuo decaimiento de las relaciones entre ambos países, a la vez que en un acercamiento de Inglaterra a Francia. Poco después del ascenso de Isabel al trono se inició un debate sobre quién tenía que ser el esposo de la Reina, incluyendo la petición del Parlamento a la Reina de que contrajera matrimonio. Sin embargo, contraer matrimonio hubiera significado para Isabel compartir el poder con el Rey consorte, algo hacia lo que sentía cierta repulsión, y que puede explicar en parte su negativa constante a hablar siquiera de matrimonio. Sin hijos que le sucedieran, Isabel tenía dos herederas lógicas: María Estuardo, descendiente de la hermana mayor de Enrique VIII, Margarita Tudor, y Catherine Grey, descendiente de la hermana menor de Enrique VIII, María Tudor. Isabel sentía animadversión tanto hacia la primera, por sus enfrentamientos anteriores y su catolicismo, como hacia la segunda , que se había casado sin el permiso real y cuya hermana Jane había "usurpado" el trono inglés. El problema de la sucesión se agravó en 1562, año en el que Isabel sufrió la varicela. Aunque se recuperó, el Parlamento volvió a insistir en la necesidad de que se casara para obtener descendencia, a lo que Isabel se negó, disolviendo el parlamento hasta 1566. Ese año la Reina necesitaba el permiso del Parlamento para recaudar más fondos; este le fue otorgado a condición de que se casara, a lo que Isabel volvió a negarse. En 1568, Catherine Grey murió dejando descendientes que por distintas razones no eran aptos para el trono; así pues, María Estuardo vio aún más reforzada su posición de heredera natural del reino. Sin embargo, María tenía sus propios problemas en Escocia, donde una rebelión provocada por su boda con el asesino de su segundo marido, con el que había concebido al futuro Rey Jacobo I de Inglaterra y VI de Escocia, forzó que abdicara en este y huyera a Inglaterra. Allí fue muy mal recibida, y debido tanto al peligro que suponía para Isabel como heredera del trono como al descubrimiento de unas cartas donde supuestamente instigaba a los asesinos de su segundo marido a actuar, fue recluida en el Castillo de Sheffield. En 1568, Isabel se sintió amenazada por la durísima represión del Duque de Alba de las revueltas protestantes en Holanda, así como por el ataque de Felipe II contra los barcos de los piratas. Mientras que sus consejeros, pedían a la Reina que apoyara la causa protestante como ya había hecho años antes con el Príncipe de Condé, ésta se inclinó por ordenar la captura de la flota de Indias en 1569. Ese mismo año se producen dos levantamientos: la llamada Rebelión del Norte, liderada por nobles católicos de dicha zona, que esperaban contar con el apoyo de España contra Isabel, y la primera rebelión de Desmond contra el gobierno inglés en Irlanda, liderada por James Fitzmaurice Fitzgerald. Sin embargo, tanto el Duque de Alba como Felipe II eran reacios a intervenir en Inglaterra, dada la complicada situación en Holanda. Privados sus enemigos de apoyo exterior, Isabel pudo hacer frente a las rebeliones, aunque fue excomulgada por una bula papal de 1570, que exacerbó sus problemas con los católicos. Un año después el banquero florentino Ridolfí planeó asesinar a la Reina y colocar a María Estuardo en el trono, con apoyo de España, para restaurar el catolicismo. Sin embargo, el plan fue descubierto por Cecil, y los conspiradores fueron ejecutados. Entre ellos se encontraba el Duque de Norfolk, primo de Isabel. El endurecimiento de sus problemas con los católicos no impidió a Isabel inclinarse por una alianza con Francia como contrapeso a España, a pesar de la matanza de San Bartolomé de 1572. Llegó incluso a negociar su matrimonio con el futuro Enrique III, y tras la coronación de éste, con su hermano Francisco de Anjou, que falleció en 1584 antes de que la unión pudiera llevarse a cabo. La presión sobre Isabel para que apoyara a los protestantes holandeses fue incrementándose, hasta que en 1577 el consejo real, incluyendo a Cecil, aprobó unánimemente el envío de una fuerza expedicionaria. La Reina confirió el mando de dicha fuerza a Robert Dudley, Conde de Leicester, pero cambió de opinión al año siguiente retirando su apoyo por su reticencia a entrar en un conflicto abierto con España. En 1579, apoyándose en la bula de excomunión contra Isabel, James Fitzmaurice Fitzgerald lanzó la segunda rebelión de Desmond. Contaba con el apoyo del Papa, que envió tropas y dinero, y de Felipe II, que envió un pequeño cuerpo expedicionario a Irlanda, aceptando ser coronado en lugar de Isabel cuando la revolución triunfara. Sin embargo, las tropas de la Reina lograron contener progresivamente la rebelión, acabando con ella en 1583. España presionaba los intereses ingleses con fuerza: el apoyo a los rebeldes irlandeses y el ascenso de Felipe II al trono de Portugal, y sobre todo la desesperada situación protestante en Holanda (con Amberes a punto de caer) y Francia, donde la Liga Católica y la familia Guisa habían logrado imponer su voluntad a Enrique III, constituían serias amenazas para Inglaterra. Temiendo la rendición holandesa y la coronación de un títere español en Francia, Isabel se comprometió en 1585 a apoyar a los rebeldes holandeses, enviando al Conde de Leicester con 5.000 hombres y 1.000 caballos. Como garantía de pago por sus gastos, Isabel deseaba los puertos de Brielle y Flesinga. Sin embargo, rechazó ser coronada Reina de Holanda, ya que eso le hubiera comprometido totalmente en la guerra, y su situación económica no lo permitía. El Conde de Leicester no fue capaz de obtener ninguna victoria militar significativa, y de hecho todas sus intervenciones acabaron en derrota. Esto, unido a su aceptación contra la expresa voluntad de Isabel del título de Gobernador general de Holanda, provocó que fuera llamado a Inglaterra en 1587. Asimismo, Isabel apoyó la actividad pirata de Francis Drake contra la marina mercante española, lo que llevó a Felipe II a considerar la posibilidad de una guerra abierta contra Inglaterra, en cuanto hubiera una razón de peso para ello. Una nueva conspiración católica contra Isabel otorgó a Felipe la excusa que buscaba. El rico comerciante londinense Anthony Babington pretendía asesinar a la Reina y coronar a María Estuardo. La trama fue descubierta en la primavera de 1586; se reveló que en la misma había participado la propia María, por lo que el Parlamento pidió su ejecución. Isabel se resistió todo lo que pudo, pero finalmente fue incapaz de soportar la presión, ordenando la ejecución de María, que en su testamento cedió a Felipe sus derechos al trono inglés. Felipe comenzó, por tanto, a preparar el plan de invasión de Inglaterra que se apoyaba en los tercios de Holanda, mientras Isabel reforzaba la marina de su reino. En 1587, Drake atacó con éxito Cádiz, destruyendo varios barcos y retrasando efectivamente hasta 1588 a la famosa Armada Invencible. Sin embargo, la Armada vio frustrado su propósito por la resistencia inglesa, por el bloqueo holandés y por el mal tiempo. La victoria sobre la Armada llenó de alivio a Isabel, que ya no habría de temer una invasión de los tercios españoles. Pero el ambiente en Inglaterra tras la batalla distó de ser una algarabía de fervor patriótico y festejos por el fracaso de la invasión española. A la batalla siguieron todo tipo de disturbios y enfrentamientos políticos provocados por las penalidades pasadas por los combatientes ingleses, que tardaron meses en cobrar sus sueldos debido a que la guerra llevó al borde de la bancarrota a las coronas inglesa y española. Aún así, confiada por la victoria, en 1589 la Reina ordenó una expedición contra Lisboa, la Contraarmada (superior incluso a la Armada Invencible), con el objetivo de acabar con los restos de la flota española del Atlántico e incitar a Portugal a un levantamiento en contra de Felipe. Sin embargo, esta expedición acabó en desastre, ya que fue incapaz de capturar la capital portuguesa, perdiendo gran cantidad de soldados, marineros y buques, y provocando una gran crisis económica. Más éxito tuvieron sus intervenciones en favor de los protestantes holandeses y en la guerra civil francesa, a favor del también protestante Enrique IV de Francia, ya que al apoyar a Enrique, Isabel distrajo la atención de España, permitiendo a los rebeldes holandeses recuperarse cuando ya creían su derrota casi segura. Aunque la guerra religiosa se decantó del lado católico, al convertirse Enrique al catolicismo en 1593, Isabel mantuvo la alianza con Francia debido a la necesidad de proseguir la lucha contra España. Isabel envió aún dos flotas en contra de España, una en 1596 que fracasó en su intento de atacar las colonias americanas (y que causó la muerte de Francis Drake y John Hawkins), y otra en 1597, que logró saquear Cádiz. Felipe, por su parte, envió también dos expediciones contra Inglaterra, la primera de las cuales logró desembarcar en Cornwall y saquear los territorios circundantes, hecho conocido como Batalla de Cornualles, pero la segunda flota naufragó en Finisterre debido a un temporal. Mientras guerreaba contra España, Isabel se tuvo que enfrentar a una nueva rebelión en Irlanda, la Guerra de los Nueve Años irlandesa (1594-1603). España, paralizada desde la muerte de Felipe II en 1598, intervino en 1601 a favor de los rebeldes. Hacia 1603 la rebelión irlandesa estaba controlada. Isabel cayó enferma el 24 de marzo de 1603, padeciendo debilidad e insomnio. Murió el 24 de marzo en el palacio de Richmond, a los 69 años de edad, siendo sepultada en la abadía de Westminster, al lado de su hermana María I Tudor. Según el testamento de Enrique VIII, los herederos de Isabel tenían que ser los descendientes de María Tudor, Duquesa de Suffolk, hermana menor de Enrique. Sin embargo, el único descendiente con capacidad para reclamar la corona era el hijo de su prima María I Estuardo. A las pocas horas de morir Isabel, Jacobo VI de Escocia ascendió al trono como Jacobo I. Uno de los hechos más destacados del reinado de Isabel es la transformación de Inglaterra, un país mayoritariamente católico, en un país mayoritariamente protestante. María, medio hermana de Isabel, había restaurado el catolicismo durante su época de gobierno, hasta tal punto que Isabel no encontró a ningún obispo importante que oficiara su coronación y tuvo que recurrir al obispo de Carlisle. Ya en 1559, Isabel, suprema gobernadora de la iglesia inglesa, proclamó el Acta de Uniformidad, que obligaba a usar una versión revisada del Devocionario de Eduardo VI, un libro protestante, en los oficios y a ir a la iglesia todos los domingos, y el Acta de Supremacía que forzaba a los empleados de la corona a reconocer mediante juramento la subordinación de la iglesia inglesa a la monarquía. La mayoría de los obispos católicos instaurados por María se negaron a aceptar estos cambios, y fueron depuestos y sustituidos por personas favorables a las tesis de la Reina. Isabel intentó durante sus primeros años una política de tolerancia hacia los católicos; sin embargo, las rebeliones de 1569 y 1571 y la bula papal de excomunión de 1570, obligaron a la Reina a endurecer sus medidas contra los católicos. Entre 1584 y 1585 se aprobó una ley que condenaba a muerte a aquellos sacerdotes católicos que se hubieran ordenado tras el ascenso de la Reina en 1559. Debido en parte a la persecución, en parte a la identificación de protestantismo y patriotismo durante la guerra contra España y en parte a la muerte por envejecimiento de la mayoría de los sacerdotes católicos que quedaban vivos, el país se había convertido efectivamente en protestante para cuando la reina falleció en 1603. Su reinado de 44 años y 127 días ha sido el quinto más largo de la historia inglesa, por detrás de los de Victoria I, Isabel II, Jorge III y Eduardo III de Inglaterra.

viernes, 4 de mayo de 2012

EDUARDO VI DE INGLATERRA. REY DE INGLATERRA E IRLANDA.

Eduardo Tudor. Nació el 12 de octubre de 1537 en Hampton Court, Inglaterra. Único hijo varón superviviente del Rey Enrique VIII de Inglaterra y de su tercera esposa, Juana Seymour, la cual murió doce días después de dar a luz a causa de fiebres puerperales, el 24 de octubre de 1537. El 25 de febrero de 1547 fue nombrado Duque de Cornualles, sin embargo, nunca fue nombrado Príncipe de Gales. Enrique VIII estuvo encantado con el nacimiento de un hijo varón. Había tenido dos esposas previas, Catalina de Aragón y Ana Bolena, a las que rechazó por ser incapaces de darle un hijo varón. Ambos matrimonios fueron anulados; Ana Bolena fue, además, ejecutada. Las hijas de estos matrimonios: María, hija de Catalina e Isabel, hija de Ana, fueron declaradas ilegítimas, aunque la última esposa de Enrique VIII consiguió que se reconciliara con estas y las incluyera en la línea sucesoria, después de Eduardo. Eduardo fue un niño extremadamente enfermizo. Se cree que sufría de una forma congénita de sífilis o de tuberculosis. Su fragilidad hizo que Enrique VIII volviera a casarse; lo hizo tres veces más pero no tuvo ningún hijo. Las dificultades físicas del Príncipe no impidieron que recibiera una buena educación. Eduardo era un niño brillante, capaz de hablar latín a los siete años. Aprendió alemán y griego; a los trece años traducía libros en este último idioma. Eduardo y su sobrina segunda Juana Grey estuvieron profundamente unidos. Enrique murió el 28 de enero de 1547. Se nombró a 16 tutores, que actuaron como un consejo de regencia hasta la mayoría de edad de Eduardo. Entre estos tutores destacó Edward Seymour, Duque de Somerset. Para validar los deseos de Enrique, los tutores buscaron la confirmación de su cargo por parte de Eduardo. El 13 de marzo de 1547, Eduardo creó un nuevo consejo formado por 26 miembros. El consejo incluía a todos los tutores excepto a Thomas Wriothesley y Edward Seymour, Duque de Somerset. El Duque de Somerset dejó de ser considerado “uno entre iguales”; por el contrario, se le permitió actuar sin el consentimiento del consejo. Se convirtió en “Lord Protector”, la persona que realmente regía (de hecho) los destinos de Inglaterra; mientras que a Eduardo se le dio un papel meramente ceremonial. Una de las primeras acciones del Duque fue la de romper una alianza existente entre Inglaterra y Escocia. A finales de 1547, las tropas inglesas entraron en Escocia. En 1548 el matrimonio de María, hija del Rey Jacobo V, con el Delfín Francisco fortaleció la alianza entre Escocia y Francia. El Duque de Somerset no podía enfrentarse a la unión entre Francia y Escocia y su propia posición parecía insegura. Su hermano, Thomas Seymour, intentó derrocarlo. La conspiración falló y Thomas Seymour fue ejecutado el 20 de marzo de 1549. Ese mismo año, Francia declaró la guerra a Inglaterra. La popularidad del Duque cayó y fue sustituido por John Dudley, Conde de Warwick. Lord Warwick no se nombró “Lord Protector” y declaró en cambio la mayoría de edad de Eduardo a los 16 años. En 1550, lord Warwick consiguió la paz con Francia, entregando los territorios ocupados en Escocia como compensación. La llegada de Warwick coincidió con el declive del catolicismo romano en Inglaterra. Todas las ediciones de la Biblia estaban acompañadas de anotaciones protestantes (especialmente presbiterianas). Se eliminaron todas las imágenes y símbolos católicos romanos de las iglesias. Los disidentes religiosos (católicos romanos, anabaptistas y heterodoxos) fueron encarcelados y quemados en la hoguera. Lord Warwick quería aumentar su prestigio, para ello, consiguió que Eduardo lo nombrara Duque de Northumberland. Warwick iniciaba así una campaña para desacreditar al anterior Lord Protector, el Duque de Somerset. Se informó a los habitantes de Londres de que el Duque de Somerset pretendía destruir la ciudad; a Eduardo se le explicó que su antiguo tutor quería derrocarlo, encarcelarlo y hacerse con el trono. En 1551 el Duque de Somerset fue juzgado por traición; fue condenado a muerte y ejecutado en enero de 1552. Fue durante el reinado de Eduardo cuando la Iglesia de Inglaterra inició su proceso de transformación hacia una forma moderada de Protestantismo que se conocería en adelante como Anglicanismo. Eduardo, que en 1553 estaba muriéndose, no obstante fue capaz de fijar su propia sucesión. Habiéndose criado como protestante no deseaba que le sucediera su hermana María, abiertamente católica. Al mismo tiempo, el Duque de Northumberland intentó retener su poder. Las dos primeras en la línea de sucesión, María e Isabel, no servían para sus propósitos. Así que fijó su atención en Frances Brandon, sobrina de Enrique VIII. Frances renunció a sus derechos a favor de su hija, Juana Grey. El Duque, deseoso de mantener su poder, pactó un matrimonio entre Juana y uno de sus hijos. Se estableció una nueva línea de sucesión. En principio, se excluyó a María, Isabel y Juana ya que se consideraba que una mujer no podía regir Inglaterra. Esta decisión no agradó a Northumberland que consiguió cambiarla. La corona pasaría a manos de Juana Grey. María e Isabel quedaban excluidas ya que, oficialmente, eran hijas ilegítimas. Eduardo murió de tuberculosis en el Palacio de Greenwich, el 06 de julio de 1553, a los 15 años de edad, siendo sepultado en la Abadía de Westminster. Su muerte se mantuvo en secreto durante unos días para poder preparar la subida al trono de Juana. Las autoridades juraron su fidelidad a la nueva Reina el día 10 de julio. Sin embargo, el pueblo no se mostró satisfecho con su nueva gobernante. El 19 de julio, María I de Inglaterra entró en Londres; Juana se vio obligada a entregar la corona. La coronación de Juana fue revocada al considerase que fue fruto de un acto realizado bajo coacción; su sucesión se consideró ilegal. El Duque de Northumberland fue ejecutado mientras que, en principio, se perdonó a Juana. Tras la rebelión de Thomas Wyatt en 1554, Juana fue ejecutada. Después de la muerte de Eduardo a los 15 años, se levantaron rumores de que el rey aún seguía vivo. Aparecieron numerosos impostores que intentaron suplantar la identidad del difunto Eduardo. Estas suplantaciones continuaron durante el reinado de María y el de Isabel.

jueves, 3 de mayo de 2012

CATALINA PARR. REINA CONSORTE DE INGLATERRA.

Catalina Parr. Nació en 1512 en el castillo de Kendal en Westmorland, Inglaterra. Fue la última de las seis esposas de Enrique VIII de Inglaterra. Reina consorte de Inglaterra desde 1543 hasta 1547, y primera Reina consorte de Irlanda. Tiene un puesto especial en la historia ya que es la Reina de Inglaterra que más veces ha contraído matrimonio, con cuatro maridos.Hija mayor de Sir Tomás Parr, de Horton House, Northamptonshire, descendiente del rey Eduardo III, y de quien de soltera se llamó Matilda Green. A los 17 años, en 1529, Catalina contrajo matrimonio con Lord Eduardo Borough. Tras enviudar, se casó en el verano de 1534 con John Neville, 3er Barón Latymer, de Snape. En 1536, durante la Peregrinación de Gracia, Catalina fue retenida como rehén por los rebeldes del norte, junto con sus dos hijastros, incluyendo a John Neville, 4to Barón Latymer. John Neville murió en 1543. Fue en la casa de la hija de Enrique y de Catalina de Aragón, Lady María, donde Catalina Parr llamó la atención del Rey. Después de la muerte del segundo marido, la rica viuda empezó una relación con Thomas Seymour, hermano de la Reina Juana Seymour, pero el Rey Enrique VIII se encaprichó con Catalina, y fue obligada a aceptar su proposición de matrimonio. El matrimonio entre Catalina y Enrique VIII se celebró el 12 de julio de 1543 en el palacio de Hampton Court. Fue la primera Reina de Inglaterra en ser también Reina de Irlanda después de que Enrique VIII adoptara el título de Rey de Irlanda. Como Reina, Catalina fue en parte responsable de la reconciliación de Enrique con las hijas que tuvo de sus dos primeros matrimonios, quienes más adelante serían la Reina María I y la Reina Isabel I. Tuvo también una buena relación con Eduardo, Príncipe de Gales y más tarde Rey Eduardo VI. Cuando se convirtió en Reina, su tío Guillermo Parr, Lord Parr de Horton, se convirtió en su Lord Chambelán. Durante tres meses, desde julio hasta septiembre de 1544, Catalina fue nombrada Regente por Enrique mientras él marchó a su última y poco exitosa campaña en Francia. Gracias a que su tío fue nombrado miembro de su consejo de regencia, y a las simpatías de otros consejeros Thomas Cranmer (el Arzobispo de Canterbury) y Eduardo Seymour, Lord Hertford, Catalina obtuvo el control efectivo y fue capaz de gobernar como ella entendió más conveniente. Manejó los suministros, las finanzas y asambleas para la campaña francesa de Enrique, firmó cinco proclamaciones reales, y mantuvo contacto constante con su lugarteniente en las Marcas septentrionales, Lord Shrewsbury, sobre una situación compleja e inestable con Escocia. Se dice que sus acciones como Regente, junto con su carácter fuerte y una notable dignidad, y más tarde sus convicciones religiosas, influyeron de forma importante en la formación de su hijastra, Lady Isabel, la futura Reina Isabel I. Aunque probablemente fue educada como católica, ya que nació antes de la Reforma Protestante, más tarde sintió simpatía e interés por la "Nueva Fe." Se ha sugerido la hipótesis de que realmente era una protestante a mediados de los años cuarenta, tal como ahora se entendería ese término. Podemos estar seguros de que sostuvo fuertes ideas reformistas después de la muerte de Enrique, cuando su segundo libro, Lamentaciones de un pecador se publicó a finales del año 1547. Tras la muerte de Enrique VIII, el 28 de enero de 1547, Catalina vio asegurada su situación con una pensión anual de ₤7.000. Más aún, él ordenó que después de su muerte, aunque era Reina viuda, se le diera el respeto de una Reina de Inglaterra, como si él aún viviera. Catalina se pudo finalmente casar con su antiguo amante, Thomas Seymour, celebrándose su boda el 07 de abril de ese mismo año. Como se casaron dentro de los seis meses posteriores a la muerte del antiguo Rey, tuvieron que obtener permiso del nuevo Rey para el matrimonio. Cuando su unión fue conocida públicamente, causó un pequeño escándalo. Catalina, que no había tenido hijos de ninguno de sus anteriores matrimonios, quedó embarazada a los 35 años de edad. Su embarazo fue una sorpresa, dado que ella no había concebido ningún hijo durante sus primeros tres matrimonios. El matrimonio de Catalina también pasó por momentos tensos. El sexo durante el embarazo era algo que se desaprobaba en el siglo XVI y Seymour comenzó a desarrollar cierto interés por Lady Isabel, hija adolescente de Ana Bolena, y futura Isabel I, que residía en su mansión. Se le atribuye la intención de casarse con ella antes de hacerlo con Catalina, y más tarde se dijo que Catalina descubrió a los dos abrazados. Isabel fue sacada de la casa en mayo de 1548 para quedarse en el hogar de Sir Anthony Denny en Cheshunt y nunca volvió a ver a su madrastra, aunque las dos mantuvieron correspondencia. Catalina dio a luz a su único descendiente, una niña llamada María Seymour, que recibió este nombre por su hijastra, el 30 de agosto de 1548, y murió sólo seis días después, el 05 de septiembre de 1548, en castillo de Sudeley, en Gloucestershire, de lo que cree que fue fiebre puerperal, o sepsis en el parto. Es lo mismo que provocó la muerte de la tercera esposa de Enrique VIII, Juana Seymour. No era algo infrecuente, debido a la falta de higiene que rodeaba el parto. Se ha sospechado que el esposo de Catalina, Sir Tomás Seymour, pudo haberla envenenado para llevar a cabo su plan de casarse con Lady Isabel. Catalina Parr fue sepultada en Sudeley. Su hija no le sobrevivió demasiados años. Su padre, Thomas Seymour, fue decapitado por traición menos de un año después. La niña fue entregada a la Duquesa de Suffolk, Catherine Willoughby, una amiga íntima de Catalina. Después de un año y medio, la propiedad de María le fue restaurada por una Ley del Parlamento, lo que alivió la carga de la Duquesa al asumir la guarda de la niña. La última mención de María Seymour es de su segundo cumpleaños, y aunque circularon historias de que al final ella se casó y tuvo hijos, la mayor parte de los historiadores creen que murió siendo niña. En 1782 un caballero con el nombre John Lucas descubrió el ataúd de la Reina Catalina entre las ruinas del castillo de Sudeley. Abrió el féretro y observó que el cuerpo, después de 234 años, estaba en un sorprendente estado de conservación. Tras tomar unos cuantos mechones del cabello de la reina, cerró de nuevo el ataúd y lo devolvió a su tumba. El féretro se abrió en repetidas ocasiones en los siguientes diez años. Cuando el ataúd se abrió de nuevo de forma oficial en 1817 no quedaba nada más que restos de un esqueleto. En aquella época el ataúd fue movido a la tumba de Lord Chandos, cuya familia poseyó el castillo en aquel tiempo. En años posteriores la capilla fue reconstruida por Sir Juan Scott, erigiéndose entonces un altar-tumba apropiado para la Reina Catalina.