lunes, 30 de abril de 2012

JANE SEYMOUR. REINA CONSORTE DE INGLATERRA.

Jane Seymour. Nació en 1508 en Wulfhall, Savernake Forest, Wiltshire. Hija de Sir John Seymour y Margery Wentworth. No recibió una educación de tan alto nivel como las anteriores esposas del Rey, Catalina de Aragón y Ana Bolena. Sabía leer y escribir un poco, pero era mucho mejor en la costura y la administración del hogar, que se consideraban mucho más necesario para las mujeres. En 1532 se convirtió en dama de honor de la Reina Catalina, pero Jane pudo haber servido a Catalina ya en 1527, y posteriormente pasó a servir a la Reina Ana Bolena. Jane tenía una cara aniñada, así como una personalidad modesta. De acuerdo con el Embajador Imperial Eustace Chapuys, Jane era de mediana estatura y muy pálida. También comentó que no era de mucha belleza. Sin embargo, John Russell declaró que Jane era "la más hermosa de todas las esposas del Rey." Enrique VIII se casó con Jane en el Palacio de Whitehall, Whitehall, Londres, el 30 de mayo de 1536, apenas once días después de la ejecución de Ana Bolena. Ella fue proclamada públicamente como Reina Consorte el 04 de junio. Nunca fue coronada, debido a una plaga en Londres, donde la coronación se llevaría a cabo. Además, Enrique pudo haber sido reacio coronar a Jane antes de que ella cumpliera con su deber como Reina consorte y darle un hijo y Heredero varón. Como Reina, Jane Seymour se decía que era estricta y formal. Jane logró formar una relación muy estrecha con María Tudor, hija de Catalina de Aragón. Los espectáculos fastuosos, la alegría y la extravagancia de la casa de la Reina, que habían alcanzado su punto máximo durante el tiempo de Ana Bolena, fueron sustituidos por una aplicación estricta de decoro. Políticamente, Jane parece haber sido conservadora. Jane puso gran esfuerzo en restaurar a la primera hija de Enrique, la princesa María, en la corte. Si bien no logró restaurar a María en la línea de sucesión al trono, si pudo acercar a padre e hija. Sólo la sexta y última esposa de Enrique VIII, la Reina Catalina Parr, logró la restauración de María e Isabel en la sucesión. A principios de 1537, Jane se quedó embarazada. Durante su embarazo, desarrolló un deseo por la codorniz, que Enrique ordenó traer desde Calais y Flandes. Dio a luz al codiciado Heredero varón, el futuro Rey Eduardo VI de Inglaterra el 12 de octubre de 1537 en Hampton Court Palace. Luego del bautizo, se hizo evidente que Jane Seymour estaba gravemente enferma. El parto de Jane había sido difícil, duró dos noches y tres días, probablemente porque el bebé no estaba en buenas condiciones. La muerte de Jane Seymour pudo haber sido debido a una infección de la placenta retenida. Aunque también pudo deberse a la fiebre puerperal, debido a una infección bacteriana contraída durante el nacimiento o el desgarro en el perineo que se infectó. Jane Seymour murió el 24 de octubre de 1537 en Palacio de Hampton Court en Kingston upon Thames, a los 28/29 años de edad. Ella fue la única de las esposas de Enrique en recibir un funeral de Reina y la única en ser sepultada junto a su esposo en la capilla de San Jorge, en el Castillo de Windsor, ya que fue la única en haberle dado un heredero varón. Tras su muerte, el Rey se vistió de negro durante los próximos tres meses y no volvió a casarse hasta tres años después. Fue la esposa favorita de Enrique VIII.

domingo, 29 de abril de 2012

ANA BOLENA. REINA CONSORTE DE INGLATERRA.

Ana Bolena. Nació en 1501 en Norfolk o Kent. Era hija de sir Tomás Bolena, posteriormente 1er Conde de Wiltshire y 1er Conde de Ormonde, y de Lady Isabel Bolena, nacida Isabel Howard, hija del 2do Duque de Norfolk. En su vida adulta, Ana no mantuvo una relación estrecha con su padre, aunque sí durante la infancia. Al momento de su nacimiento, la familia Bolena estaba considerada una de las más respetables de la aristocracia inglesa, aunque ostentaban un título desde hacía sólo cuatro generaciones. El padre de Ana era un diplomático respetado por su talento para los idiomas; era ya favorito de Enrique VII, que le envió a muchas misiones diplomáticas en el extranjero. Continuó con su carrera bajo el reinado de Enrique VIII, que subió al trono en 1509. Ana, a la edad de 12 años fue enviada a la Corte de Margarita de los Países Bajos. Causó una buena impresión en dicho lugar, viviendo allí desde la primavera de 1513 hasta que su padre ordenó que siguiera su educación en París el invierno de 1514. En Francia, Ana fue dama de honor de la Reina Claudia de Francia y también actuaba de intérprete siempre que hubiera algún importante invitado inglés en la corte. En la casa de la Reina completó sus estudios de francés y adquirió un conocimiento detallado de la cultura francesa y el protocolo. También se interesó por la moda y por la ética que reclamaba la reforma de la Iglesia. Su educación europea terminó en el invierno de 1521, cuando regresó a Inglaterra siguiendo las órdenes de su padre. Partió de Calais, que entonces todavía era una posesión inglesa, en enero de 1522. Ana Bolena no era convencionalmente hermosa para su tiempo. Era delgada y su piel se consideraba demasiado oscura. Sin embargo, muchos quedaron impresionados por sus ojos oscuros y su larga melena oscura que llevaba suelta. La gente parecía atraída principalmente por el carisma de Ana. Causaba buena impresión con su gusto por la moda e inspiró muchas tendencias entre las damas de la corte. Era valiente y emotiva. Sin embargo, según sus enemigos, Ana también podía ser extravagante, neurótica, rencorosa y malhumorada. Cuando Ana Bolena llegó a la corte, la primera esposa de Enrique, Catalina de Aragón, era popular a pesar de no participar en política ni en la vida de la corte durante algún tiempo. Todos los hijos que tuvo con Enrique habían muerto jóvenes y el Rey estaba preocupado por tener un varón heredero de su trono a fin de conservar la monarquía y evitar la guerra civil. Cuando Ana volvió de Francia, su padre le consiguió un puesto en casa de la Reina como dama de compañía de la Reina Catalina. En el séquito de la Reina no solo estaban las hermanas Bolena, también Jane Parker, que se casaría con George Bolena, y Jane Seymour, que se casaría con Enrique VIII en 1536 tras la decapitación de Ana. En aquella época la cortejaba Henry Percy, hijo del Conde de Northumberland, alrededor de 1522. La naturaleza exacta de la relación entre ambos es confusa. El idilio se rompió en 1523, cuando el padre de Lord Henry se negó a apoyar el compromiso. Una teoría es que el enlace lo rompió en secreto el Cardenal Thomas Wolsey, ministro principal de Enrique, porque el Rey quería a Ana para sí mismo. En 1525, Enrique VIII se enamoró de ella y comenzó a perseguirla. Ana se resistió a sus intentos de seducción y se negó a convertirse en su amante. Al final él le propuso matrimonio y ella aceptó. Sin embargo, decidió no acostarse con él antes de casarse, puesto que la relación prematrimonial significaba que si tenían un hijo, éste sería ilegítimo. Enrique y sus ministros solicitaron una anulación a la Santa Sede en 1527. El 22 de junio de ese mismo año, Enrique anunció a Catalina sus deseos de anular su matrimonio puesto que nunca habían estado realmente casados. Al principio, ella se mantuvo alejada de la política. Se deleitó en su estilo de vida recién descubierto, acumuló una importante cantidad de vestidos, tocados, pieles y joyas. Le asignaron sus propios sirvientes, varias damas de honor y nuevas dependencias en palacio. Pese a todo, ella seguía siendo una de las damas de Catalina de Aragón, y su comportamiento ante la Reina era circunspecto y prudente. En 1529, parecía que el Papa Clemente VII no fuera a conceder a Enrique la anulación que le había solicitado en 1527. En parte, el problema era que el Emperador Carlos V, sobrino de Catalina de Aragón, había hecho prisionero a Clemente. Por eso Enrique vio que era poco probable que Clemente le concediera la anulación a la tía del Emperador. En 1531, la Reina Catalina fue desterrada de la corte y sus antiguos aposentos entregados a Ana. Con Wolsey muerto, Ana Bolena se convirtió en la persona más poderosa de la corte. Tenía un considerable poder para nombrar a los miembros del gobierno y en asuntos políticos. Su exasperación por la negativa del Vaticano de convertirla en Reina la orientó hacia una nueva alternativa. Sugirió que Enrique debía seguir el consejo de los radicales religiosos, negando la Autoridad Papal y determinando que el Monarca era quien debía conducir la Iglesia. Enrique le otorgó a Ana el marquesado de Pembroke, convirtiéndola en la primera plebeya inglesa en convertirse en noble por derecho propio en lugar de por herencia. Ana quedó embarazada en unos meses y posteriormente hubo una ceremonia matrimonial, en Londres el 25 de enero de 1533. Thomas Cranmer, Arzobispo de Canterbury, el 28 de mayo de 1533, declaró que el matrimonio de Enrique y Ana era auténtico y válido. Siete años después de que su relación con Enrique había comenzado, Ana era por fin legalmente su esposa y Reina de Inglaterra. Catalina fue formalmente despojada de su título como Reina a tiempo para la coronación de Ana, que ocurrió el 01 de junio de 1533. Desafiando al Papa, Cranmer declaró que la Iglesia de Inglaterra estaba bajo el control de Enrique, no de Roma. Esta fue la famosa «Ruptura con Roma», que señaló el final de la historia de Inglaterra como un país católico. La hija de Enrique y Ana nació prematuramente el 07 de septiembre de 1533, en el palacio favorito del Rey, el palacio de Placentia. Bautizaron a su hija con el nombre de Isabel, en honor a la madre de Enrique, Isabel de York. Ana tenía una plantilla de sirvientes mayor que la de Catalina. Su reputación como reformista religiosa se extendió por Europa, y fue aclamada como una heroína por figuras protestantes. Era también una generosa patrocinadora de la caridad, distribuyendo limosnas para ayudar a los pobres y fondos a fundaciones educativas. Considerando las condiciones de su matrimonio y el deseo desesperado de Enrique de un hijo, la secuencia de los embarazos de Ana ha atraído mucho interés. Hay estimaciones de que ella tuviera no menos de tres embarazos, todos ellos terminados en abortos espontáneos producidos en un estado de gestación tan temprano que nunca eran extensamente conocidos y el sexo de los niños no podía ser determinado. En enero de 1536, Catalina de Aragón murió de cáncer. Tras la muerte de Catalina, Ana intentó mejorar sus relaciones con la hija de Catalina, María, pero fue rechazada de nuevo. Cuando Ana se repuso de un aborto, Enrique declaró que su matrimonio había sido maldecido por Dios. Juana Seymour fue trasladada a nuevas dependencias y el hermano de Ana no fue aceptado en una prestigiosa orden de caballería, la Orden de la Liga, que en cambio le fue otorgado al hermano de Juana Seymour. En varias ocasiones a lo largo de estos meses, Ana expresó su temor ante la posibilidad de un próximo divorcio. Se abrió una investigación y se determinó que el propio hermano de la Reina Ana, había cometido incesto y traición, acusado de mantener relaciones sexuales con su hermana durante los últimos doce meses. El 02 de mayo de 1536, Ana fue detenida durante el almuerzo y llevada a la Torre de Londres. Ella fue acusada de adulterio, incesto y alta traición. La sospecha popular contra Enrique y su amante, Juana Seymour, los cuales fueron vistos de banquete en el Támesis, era generalizada. Varios panfletos circularon por Londres burlándose de los procesos y apoyando a la Reina. Fue ejecutada por decapitación el 19 de mayo de 1536 en Londres, Inglaterra. El gobierno no aprobó proporcionar un ataúd apropiado para Ana. Así, su cuerpo y cabeza fueron depositados en un arca alargada y sepultados en una tumba sin marcar en la capilla de St Peter ad Vincula. Su hija, la Reina Isabel I a su llegada al trono, nunca se preocupó de rehabilitar su memoria y buscar un lugar más digno para descansar sus restos. Su cuerpo fue identificado en unas reformas de la capilla bajo el reinado de la Reina Victoria I y de esta manera el lugar de descanso de los restos mortales de Ana está marcado ahora en el suelo de mármol.

sábado, 28 de abril de 2012

PRINCIPE ARTURO DE INGLATERRA. PRINCIPE DE GALES Y HEREDERO AL TRONO.

Arturo Tudor. Nació el 20 de septiembre de 1486 en Winchester. Hijo mayor del Rey Enrique VII de Inglaterra y de Isabel de York. Nunca gozó de buena salud aunque las esperanzas de una Dinastía Tudor se depositaron en él. Desde su nacimiento fue Duque de Cornualles y fue nombrado Príncipe de Gales y Conde de Chester el 29 de noviembre de 1489. A la edad de dos años, se arregló su matrimonio con la Infanta española Catalina de Aragón. Se casaron en noviembre de 1501, y partieron hacia Ludlow en la frontera con Gales, donde Arturo residía en calidad de Príncipe de Gales y presidente del Consejo de Gales y las Marcas. Arturo cayó enfermo a finales de marzo, posiblemente de tuberculosis. La siguiente primavera, Arturo murió de fiebre, posiblemente por las húmedas condiciones del tiempo, el 02 de abril de 1502, a los 15 años de edad. Recientes investigaciones han especulado sobre la posibilidad de que la muerte de Arturo se debiera a un brote de hantavirus entre los roedores de Gales. La cuestión de si su matrimonio con Catalina se consumó, o no tuvo un importante efecto posterior en la historia de Gran Bretaña. Catalina después afirmó que el matrimonio nunca fue consumado. Testigos que oyeron a Arturo hablar sobre el tema, dijeron que tras la noche de bodas clamaba por agua, diciendo que era la sed que provocaba el trabajo de ser un esposo. No se sabe hoy si estas palabras eran sólo la arrogancia de un adolescente o tenía la intención de ocultar el hecho de que no cumplió con sus deberes maritales. La noticia de la muerte de Arturo, fue dolorosa para sus padres. El reinado de Enrique nunca fue el mismo tras la muerte de Arturo. El Príncipe fue sepultado en la Catedral de Worcester. El padre de Arturo, Enrique VII quería que su funeral fuera memorable y lloró otra vez. Según la leyenda, su corazón yace enterrado en el castillo de Ludlow, mientras que su cuerpo lo está en la catedral de Worcester. Su hermano menor, Enrique, heredó sus títulos, accediendo posteriormente al trono como Enrique VIII de Inglaterra. Luego de una dispensa papal, Enrique se casó con la viuda de su hermano, Catalina de Aragón. Los motivos que argumentó posteriormente para su divorcio fueron las circunstancias de su previo matrimonio con Arturo.

viernes, 27 de abril de 2012

ENRIQUE VII DE INGLATERRA.

Enrique Tudor. Fundador de la Dinastía de los Tudor. Nació el 28 de enero de 1457 en el castillo de Pembroke, Gales. Hijo de Edmundo Tudor y de Margarita Beaufort. Edmundo Tudor, era hijo de Owen Tudor y de Catalina de Francia, Catalina de Valois, viuda del Rey Enrique V. Owen fue capturado por miembros de la Casa de York durante las guerras de las Dos Rosas, muriendo un par de meses antes del nacimiento de su hijo, el 01 de noviembre de 1456. Margarita Beaufort era la nieta de Juan Beaufort, medio-hermano del Rey Enrique IV. Si bien Enrique era, por parte de su madre, descendiente de Reyes de Inglaterra, en este caso la ascendencia era ilegítima: Juan Beaufort era hijo natural, y aunque fue posteriormente declarado "legítimo" durante el reinado de Ricardo II, tras el matrimonio de sus padres Juan de Gante y Catalina de Roet-Swynford, una ley decretada por Enrique IV impedía el ascenso de ningún Beaufort al trono inglés. Por otra parte, el matrimonio entre Owen Tudor y Catalina de Francia se realizó en contra de un decreto del Consejo Real durante la minoría de edad de Enrique VI. No obstante, en la convulsa situación de la Inglaterra de Ricardo III, esta ascendencia era suficiente para luchar por el trono inglés, habida cuenta de la impopularidad de Ricardo, que había reemplazado a Eduardo V y Ricardo, hijos de su hermano Eduardo IV. Debido a la persecución de la Casa de York, la familia de Enrique pronto abandonó Gales por Bretaña, donde fueron acogidos por el Duque de Bretaña, Francisco II. En Bretaña creció y se educó Enrique como uno de los candidatos de la Casa de Lancaster al trono ocupado en ese momento por la Casa de York. En 1483 abandonó Bretaña para unirse a la rebelión de su primo Enrique Stafford, Duque de Buckingham contra Ricardo III; sin embargo, la victoria de este último forzó a Enrique a huir precipitadamente a Bretaña, buscando de nuevo el amparo del Duque. Francisco II intentando ingresar al Ducado le ofreció a Enrique VII comprometerse con su hija Ana de Bretaña para obtener una alianza, pero el matrimonio no le interesaba. En 1485, tras recibir apoyo financiero del Duque, y habiéndose asegurado un cierto apoyo galés, Enrique lanzó una nueva rebelión al desembarcar de nuevo en Gales; Ricardo III salió al encuentro de Enrique, pero, debido a la traición de ciertos nobles, su ejército fue incapaz de ganar la batalla de Bosworth, en la que el propio Ricardo luchó con valentía y murió el 22 de agosto de 1485. Tras la batalla de Bosworth, Enrique se convirtió en Rey de Inglaterra con el nombre de Enrique VII y acabó con las guerras de las Dos Rosas. En política interior, los esfuerzos de Enrique se centraron en afianzar su posición en el trono tanto económica como dinásticamente. No pudiendo recurrir al Parlamento, al ser un Rey nuevo e impopular, utilizó al máximo los impuestos ya existentes, incluso aquellos que habían caído en desuso, esforzándose particularmente en recaudar impuestos a los nobles. Para mejorar sus finanzas también se apropió de las tierras de aquellos nobles que habían fallecido durante las guerras de las Dos Rosas o habían apoyado a Ricardo. Enrique era miembro de la Casa de Lancaster, se casó el 18 de enero de 1486, en la catedral de Westminster, con Isabel de York, hija del Rey Eduardo IV, tal como la madre de Enrique, Margarita Beaufort, y la madre de Isabel, Isabel Woodville, habían acordado años antes. Este matrimonio supuso la unión de las casas de Lancaster y de York, hablándose a partir de entonces de la Dinastía de los Tudor, por Owen Tudor, el abuelo paterno de Enrique. De dicho matrimonio nacieron siete hijos: Arturo, creado Duque de Cornualles al nacer, pero proclamado Príncipe de Gales en 1489, casado con Catalina de Aragón; Margarita, casada sucesivamente con el Rey Jacobo IV de Escocia, con Archibald Douglas, VI Conde de Angus y Regente de Escocia, y con Enrique Estuardo, Lord Methven; Enrique VIII, Duque de York, a la muerte de su hermano mayor se convierte en el heredero del trono; Isabel; María, casada primero con el Rey Luis XII de Francia, y luego con Charles Brandon, Duque de Suffolk; Edmundo, Duque de Somerset; y Catalina. Aún tras la boda aparecieron dos pretendientes de la Casa de York: Lambert Simnel y Perkin Warbeck, que Enrique hubo de vencer para conservar el trono. Lambert Simnel, un niño que, según John de la Pole, Conde de Lincoln y heredero designado de Ricardo III, era en realidad Eduardo Plantagenet, Conde de Warwick y primo de Eduardo V, que había logrado escapar de la torre de Londres, donde Enrique lo había encerrado, fue el primero de estos pretendientes. Enrique venció a los rebeldes en la batalla de Stoke, perdonando la vida a Lambert, que se convirtió en sirviente de la casa real. El verdadero Eduardo, Conde de Warwick siguió preso en la torre de Londres, hasta que fue ejecutado en 1499. Perkin Warbeck, un holandés que afirmaba ser Ricardo de Shrewsbury, hermano de Eduardo V, fue el segundo de estos pretendientes. Desembarcó en Irlanda en 1491, pero al no contar con apoyos suficientes huyo a Francia, donde recibió apoyo de la familia real. Volvió a desembarcar en 1495, esta vez en Inglaterra, pero fue rápidamente vencido y huyo a Escocia, donde el Rey Jacobo IV de Escocia lo casó con su prima Catalina Gordon. Para apoyar al pretendiente, los escoceses invadieron Inglaterra en 1496, pero hubieron de retirarse al no encontrar apoyos para su candidato al trono. Por último, Perkin lideró una última revuelta en 1497, durante la que fue capturado, para ser ejecutado en 1499, junto a Eduardo. Aunque Enrique ascendió al trono con apoyo francés, su política exterior, sin ser claramente anti-francesa, intentaba debilitar la influencia de este país. En política exterior, el mayor activo del Rey eran sus descendientes: su hijo Arturo se casó con Catalina de Aragón, y al fallecer éste, Enrique logró aprobación papal para un nuevo matrimonio de Catalina, esta vez con su hijo Enrique, el futuro Enrique VIII. Su hija Margarita se casó con Jacobo IV de Escocia, en un intento de alejar de este país la influencia francesa, mientras que su otra hija, María, se casó primero con el Rey Luis XII de Francia y después con Charles Brandon, Duque de Suffolk. Trágicamente, Enrique tuvo que sufrir, primero, la muerte de Arturo, su adorado hijo mayor y heredero, a causa de unas fiebres, el 02 de febrero de 1502, y al año siguiente, el 11 de febrero de 1503, la de su mujer Isabel de York, por complicaciones durante el parto de su hija menor, Catalina, que también falleció inmediatamente. El Rey nunca se recuperó de este dolor, falleciendo en el palacio de Richmond, el 21 de abril de 1509, a los 52 años de edad. Fue sepultado en la abadía de Westminster, y su hijo Enrique VIII le sucedió pacíficamente.

jueves, 26 de abril de 2012

BODA REAL EN EL GRAN DUCADO DE LUXEMBURGO.

Dinastía de los Nassau-Weilburg y Borbón-Parma. Guillermo de Luxemburgo anuncia su compromiso con la Condesa Stéphanie de Lannoy. La boda del hijo mayor de los Grandes Duques de Luxemburgo con la aristócrata belga se celebrará en el segundo semestre de este año, aunque la fecha exacta no ha sido aún elegida. El único Heredero al trono de Europa soltero ya está comprometido. Guillermo de Luxemburgo va a casarse con la Condesa Stéphanie de Lannoy, que pertenece a una de las familias aristocráticas más antiguas de Bélgica: "Sus Altezas Reales el Gran Duque y la Gran Duquesa tienen la gran alegría de anunciar los esponsales de su hijo, Su Alteza el Príncipe Guillermo, Gran Duque Heredero, con la Condesa Stéphanie de Lannoy", señala el breve comunicado oficial de la Casa Gran Ducal. El Primer Ministro luxemburgués, Jean-Claude Juncker, ha comparecido esta mañana en una sesión extraordinaria de la cámara de diputados para anunciar que el Príncipe Guillermo le ha comunicado su compromiso con la aristócrata belga Stéphanie de Lannoy. Según Juncker, la boda se celebrará en el segundo semestre de este año, aunque la fecha exacta no ha sido aún elegida. El compromiso se hará oficial el viernes cuando está prevista la celebración de un banquete en el Palacio Gran Ducal. Una vez casados la pareja vivirá en Colmar-Berg, la residencia oficial de los Grandes Duques. La joven que ha conquistado al hijo mayor de los Grandes Duques de Luxemburgo es la hija menor del Conde Philippe de Lannoy y de Alix della Faille de Leverghem y cubre el expediente. Stéphanie tiene 28 años (nació el 18 de febrero de 1984), vive todavía en la casa paterna, el imponente castillo Anvaing, en la región belga de Henegouw, es licenciada en Filología germánica por la Universidad de Lovaina con un máster en Berlín y habla con fluidez tres idiomas. Además del francés y del alemán, la Condesa domina también el ruso. El compromiso del Príncipe era una noticia relativamente esperada, ya que diversos medios de comunicación belgas habían informado de su relación sentimental y sus posibles planes de boda para el año próximo. Guillermo de Luxemburgo, que en una entrevista reciente con motivo de su 30º cumpleaños no reveló ningún detalle sobre su vida personal, ha tenido siempre contacto con la aristocracia belga al ser nieto de la Gran Duquesa Josefina Carlota, hermana ya fallecida del actual Rey Alberto II de los Belgas. Según el reportaje de Point de Vue, el flechazo entre el Príncipe luxemburgués y la aristócrata pudo producirse hace cinco años en un baile, aunque su relación se intensificó en los tres últimos años, a lo largo de los cuales, según varios testigos, el Príncipe Guillermo ha sido visto con asiduidad en Anvaing.

miércoles, 25 de abril de 2012

ALFONSO. PRÍNCIPE DE BEIRA. DUQUE DE BARCELOS.

Alfonso de Braganza. Nació el 25 de marzo de 1996 en Lisboa, Portugal. Hijo mayor de Duarte Pío, Duque de Braganza, actual pretendiente al trono portugués, y de Isabel de Heredia. Como heredero de su padre, utiliza el tratamiento de Alteza Real, y el título de Príncipe de Portugal. El 01 de junio de 1996, en la Catedral de Braga, Alfonso fue bautizado por Eurico Dias Nogueira, Arzobispo de Braga y Primado de las Españas. A su nacimiento fue creado Príncipe de Beira y Duque de Barcelos, títulos tradicionalmente reservados para el segundo Príncipe en la línea de sucesión al trono. Sus padrinos son la Princesa Elena de Borbón Dos Sicilias, y su tío, Alfonso Miguel de Heredia. Alfonso, Príncipe de Beira, heredará de su padre, el título de Duque de Braganza si le sobrevive, título que le corresponde al primero en la línea de sucesión al trono. El Príncipe también tiene el título de Duque de Barcelos, ya que este es el título tradicionalmente a cargo del hijo mayor del Duque de Braganza. Actualmente tiene 16 años de edad.

martes, 24 de abril de 2012

INFANTA DOÑA MARÍA ADELAIDA DE PORTUGAL.

María de Braganza. Nació el 31 de enero de 1912 en Saint-Jean-de-Luz, Francia. Hija de Miguel II, Duque de Braganza, y de la princesa María Teresa de Löwenstein-Wertheim-Rosenberg. La Infanta María Adelaida era prima de (entre otros) Isabel Amalia, Princesa de Liechtenstein; Isabel, Reina de los belgas; María Gabriela, Princesa de Baviera; María Adelaida, Gran Duquesa de Luxemburgo; Carlota, Gran Duquesa de Luxemburgo; Antonieta, Princesa de Baviera; Xavier, Duque de Parma; Zita, Emperatriz de Austria y Reina de Hungría; y Félix de Borbón-Parma. Fue educada en el Colegio del Sagrado Corazón en Riedenburg, Alemania. Se casó en Viena, Austria, el 13 de octubre de 1945, con el Dr. Nicolás Van Uden, de origen holandés y que se naturalizó portugués en 1975. Era médico y bioquímico de gran renombre. De dicho matrimonio nacieron seis hijos: Adriano Sergio de Braganza van Uden, casado con María de Jesús de Saldanha de Sousa e Menezes; Nuno Miguel de Braganza van Uden, casado con María do Rosário Cayolla Bonneville; Francisco Javier de Braganza van Uden, casado con María Teresa Henriques Gil; Filipa Teodora de Braganza van Uden, casada con Antonio Manuel d'Atouguia da Rocha Fontes; Miguel Ignacio de Braganza van Uden, casado con María do Carmo Leão Ponce Dentinho; y María Teresa de Braganza van Uden, casada con João da Câmara, Ricardo Chaves. La Infanta María Adelaida vivió en Viena, Austria, trabajando como enfermera y asistente social. Durante la Segunda Guerra Mundial, cuando había bombardeos, viajaba en la noche para prestar ayuda a las víctimas. Formó parte del movimiento de resistencia nazi, por lo cual la Gestapo la condenó a muerte. El Presidente portugués del Consejo de Ministros, Antonio de Oliveira Salazar intervino con los alemanes, alegando que la Infanta María Adelaida era un patrimonio nacional. Esta intervención de la diplomacia portuguesa resultó en la liberación y su deportación inmediata, tras lo cual se instaló en Suiza. Fue allí que su hermano Don Duarte Nuno, Duque de Braganza, y su cuñada, vivían. Luego de la guerra, la familia regresó finalmente a Austria. En 1949, Doña María Adelaida regresó a Portugal. Mientras tanto, su esposo se graduó en medicina por la Universidad de Viena y se especializó en enfermedades de la piel. La Infanta María Adelaida de Portugal murió el 24 de febrero de 2012 en Lisboa, Portugal, a los 100 años de edad.

lunes, 23 de abril de 2012

PRÍNCIPE FRANCISCO JOSÉ DE BRAGANZA.

Príncipe Francisco José de Braganza. Nació el 07 de septiembre de 1879 en Merán, Austria (actual Italia). Hijo del pretendiente miguelista al trono portugués, Miguel, Duque de Braganza, y de su primera esposa, la Princesa Isabel de Thurn y Taxis. Su padre fue el jefe de la rama no reinante de la Casa Real portuguesa que había sido exiliada de Portugal. El exilio fue el resultado de la ley portuguesa de expulsión de 1834 y la constitución de 1838 que se produjo debido a que su abuelo, Miguel I de Portugal, en 1828 usurpó el trono de Portugal, perteneciente a la Reina María II. Su abuelo reinó como Rey hasta 1834, cuando Maria II fue restaurada. Los portugueses, que reconocían al padre de Francisco José como Rey legítimo de Portugal, reconocieron a Francisco José como Infante de Portugal. Al igual que su padre, Francisco José inició su carrera en el ejército austro-húngaro. En octubre de 1900, fue castigado por su padrino, el Emperador Francisco José I de Austria, luego de que desobedeciera las órdenes de un viejo Coronel del regimiento de Húsares, quien se quejó del incumplimiento de los reglamentos del Ejército. Como resultado, fue apartado de los Húsares y trasladado a un regimiento de dragones y enviado a realizar tareas de vigilancia en las aldeas pobres a lo largo de la frontera austro-rusa. En agosto de 1902 Francisco José estaba en Londres para asistir a la coronación del Rey Eduardo VII del Reino Unido. El 11 de septiembre fue acusado formalmente en el Tribunal Penal Central por un cargo donde se lo acusaba de cometer un acto de grave indecencia contra un niño de quince años de edad. Un hombre de 24 años y un joven de diecisiete, también fueron acusados de cómplices. Un testigo afirmó que había hecho un agujero en una puerta de la habitación y que a través del mismo vio a Francisco José y al niño de quince años teniendo relaciones sexuales. El testimonio fue desmentido por las pericias policiales. El jurado declaró no culpable a Francisco José. Como resultado del escándalo, Francisco José se vio obligado a renunciar a su comisión como Teniente en el 7mo Regimiento de Húsares del Ejército austro-húngaro. Los tribunales austriacos redujeron su estatus legal, privándole de sus derechos cívicos y colocaron la administración de sus bienes en manos de un administrador, su cuñado, el Príncipe Carlos Luis de Thurn y Taxis. En noviembre de 1909 Francisco José fue estafado por un valor de £ 325.000, luego de comprar lo que creía eran valiosas esmeraldas y participaciones en una empresa minera de Inglaterra. El impostor conoció a Francisco José en París en abril de 1909 y un mes más tarde viajó a Viena, donde logró convencer a Francisco José de sus credenciales como un financiero astuto. Como las esmeraldas y las acciones resultaron ser falsas, Francisco José decidió procesar penalmente al impostor a través de la embajada de Austria en Londres. La mayoría de su dinero fue recuperado. En 1911-1912 Francisco José participó en los levantamientos monárquicos en el norte de Portugal, liderado por Enrique de Paiva Couceiro Mitchell, en un intento fallido de derrocar a la Primera República Portuguesa. Luego de que su padre y su hermano mayor renunciaron a sus derechos al trono de Portugal, y en un intento de unir el apoyo monárquico detrás del depuesto Rey Manuel II, el Príncipe Francisco José fue aclamado como líder de la causa realista por un importante número de monárquicos y se lo vio como un rival para el depuesto Rey en caso de una restauración. Durante la Primera Guerra Mundial Francisco José luchó en el ejército austro-húngaro y fue capturado. Posteriormente fue encarcelado en la isla de Ischia, cerca de Nápoles, donde murió de insuficiencia cardíaca el 15 de junio de 1919, a los 39 años de edad.

domingo, 22 de abril de 2012

PRINCIPE MIGUEL DE BRAGANZA. DUQUE DE VISEU.

Miguel de Braganza. Nació el 22 de septiembre de 1878 en Reichenau an der Rax, Austria-Hungría. Hijo mayor y heredero del pretendiente miguelista al trono portugués, Miguel, Duque de Braganza y de la Princesa Isabel de Thurn y Taxis. Su Padre era el jefe de la rama no reinante de la Casa Real portuguesa que había sido exiliada de Portugal. El exilio fue el resultado de la ley portuguesa de expulsión de 1834 y la constitución de 1838 que se produjo debido a que en 1828 su abuelo Miguel I usurpó el trono de Portugal de su sobrina, la Reina María II de Portugal. Su abuelo reinó como rey hasta 1834, cuando Maria II fue restaurada. Al igual que su padre, Miguel inició su carrera en el ejército y sirvió en un regimiento de caballería sajona. El 16 de septiembre de 1900 Miguel viajaba de regreso a la ciudad en un Phaeton, luego de haber asistido a una cena en una casa de campo, cuando tuvo un accidente junto al Príncipe Alberto de Sajonia. La colisión fue tan grande que el coche del Príncipe Alberto volcó en una zanja, como resultado Alberto murió pocas horas después. Debido a que no se pudo determinar si se trataba de un accidente o un hecho intencional Miguel evitó una corte marcial, pero se vio obligado a renunciar a su cargo en el Ejército y salir del país. Un año más tarde causó más controversia cuando se descubrió que mientras el Rey Carlos I de Portugal estuvo de visita en el Reino Unido, Miguel había ingresado a Portugal con el objetivo de ayudar a un levantamiento contra el Rey. Luego de esto se convirtió en un paria social. El 09 de julio de 1909 en Londres, Reino Unido, Miguel se comprometió con la heredera americana, Anita Stewart. Anita era hija de William Rhinelander Stewart y Annie Armstrong. Miguel y Anita Stewart se casaron en el castillo Tulloch, cerca de Dingwall, Escocia, el 15 de septiembre de 1909. Esta fue la primera boda real en Escocia desde los tiempos de los Estuardo. Poco antes de la boda, Stewart fue creada Princesa de Braganza por el Emperador austriaco Francisco José I. Tras su matrimonio, Miguel pudo mantener su lugar en la línea de sucesión al trono ya que los matrimonios morganáticos no estaban excluidos en la legislación portuguesa. De dicho matrimonio nacieron tres hijos: Nadejda de Braganza, casada con Wlodzimierz Dorozynski y posteriormente con Millet René; Juan de Braganza, casado con Winifred Dodge Seyburn, y posteriormente con Katherine Rey; y Miguel de Braganza, casado con Anne Hughson. Los niños fueron creados Príncipe y Princesa hasta 1920 cuando el matrimonio del Príncipe de Miguel fue declarado no dinástico. A Miguel se le concedió el título de Duque de Viseu por su padre, aunque el actual Rey portugués Manuel II no reconoció dicha situación. En 1911-1912 Miguel participó en los levantamientos monárquicos en Portugal, liderado por Enrique de Paiva Couceiro Mitchell, en un intento fallido de derrocar a la Primera República Portuguesa. También fue activo en la recaudación de dinero para financiar las rebeliones. Miguel más tarde encontró trabajo en Londres, donde fue contratado como empleado de un agente de bolsa. Luego de ser inicialmente forzado a dimitir del Ejército, volvió a servir en el ejército alemán durante la Primera Guerra Mundial, alcanzando el grado de Capitán. Tras la guerra, el 21 de julio de 1920, Miguel renunció para sí y sus descendientes, a sus derechos de sucesión al trono portugués. Su padre también renunció a sus derechos, diez días después, a favor de su hijo, Duarte Nuno. El Príncipe Miguel más tarde se trasladó a Nueva York donde vendía seguros de vida. Allí murió el 21 de febrero de 1923, a los 44 años de edad, a causa de la neumonía.

sábado, 21 de abril de 2012

MIGUEL II. DUQUE DE BRAGANZA.

Miguel de Braganza. Nació el 19 de septiembre de 1853 en el castillo de Kleinheubach, cerca de Miltenberg, en el Reino de Baviera, durante el exilio en Alemania de su padre, el ex Rey Miguel I de Portugal. Su madre era la Princesa Adelaida de Löwenstein-Wertheim-Rosenberg. Miguel fue el pretendiente miguelista al trono de Portugal, desde 1866 hasta 1920. Por la ley portuguesa de expulsión de 1834 y la Constitución de 1838 a Miguel se le prohibió ingresar a Portugal. Por lo tanto, se educó en Alemania y Austria. Miguel se casó con la sobrina de la Emperatriz Isabel de Austria, la Princesa Isabel de Thurn y Taxis, hija de Maximiliano, Príncipe Heredero de Thurn y Taxis, y de la Duquesa Elena de Bavaria. La ceremonia se llevó a cabo el 17 de octubre de 1877 en Ratisbona. De dicho matrimonio nacieron tres hijos: Don Miguel de Braganza, Infante de Portugal y Duque de Viseu, casado con Anita Stewart; Don Francisco José de Braganza; y Doña María Teresa de Braganza, casada con el Príncipe Carlos Luis de Thurn y Taxis. Tras la muerte de su primera esposa, Miguel se casó el 08 de noviembre de 1893 en Kleinheubach con la Princesa María Teresa de Löwenstein-Wertheim-Rosenberg, hija de Carlos, 6to Príncipe de Löwenstein-Wertheim-Rosenberg y de la Princesa Sofía de Liechtenstein. De dicho matrimonio nacieron ocho hijos: Doña María Isabel de Braganza, casada con Francisco José, 9no Príncipe de Thurn y Taxis; Doña María Benedita de Braganza; Doña Mafalda de Braganza; Doña María Ana de Braganza, casada con Carlos Augusto, 10mo Príncipe de Thurn y Taxis; Doña María Antonia de Braganza, casada con Ashley Sidney Chanler; Doña Felipa María de Braganza; Don Duarte Nuno, Duque de Braganza; casado con la Princesa María Francisca de Orleans-Braganza; y Doña María Adelaida de Braganza, casada con Nicolás Johannes Maria van Uden. Era miembro del personal del Emperador Francisco José I de Austria y participó en la ocupación de Bosnia. Se dice que el Emperador le tenía gran aprecio y le concedió el privilegio de la extraterritorialidad que le permitió ingresar a Portugal, a pesar del rechazo de Portugal. Su segundo hijo, el Príncipe Francisco José de Braganza, fue nombrado así en honor al Emperador de Austria, quien era su padrino. Miguel tenía el rango de Coronel en el 7mo Regimiento de Húsares de Austria. Durante la Primera Guerra Mundial, tuvo el rango de Teniente General en el ejército austríaco. Dimitió en 1917, cuando Portugal entró en el conflicto del lado opuesto, y pasó el resto de la guerra como un civil en la Orden de Malta. Tras la caída del Imperio Austro-Húngaro, Miguel y su familia cayeron en una relativa pobreza. El 31 de julio de 1920, luego de peleas con su hijo mayor, quien contrajo un matrimonio controvertido con una heredera americana, Miguel renunció a sus aspiraciones como Rey de Portugal en favor de su tercer hijo, Duarte Nuno, que tenía 13 años de edad en ese momento. Miguel murió en Seebenstein, el 11 de octubre de 1927, a los 74 años de edad. Fue sepultado en el Kloster Maria Himmelfahrt en Bronnbach.

viernes, 20 de abril de 2012

MIGUEL I DE PORTUGAL. EL TRADICIONALISTA.

Miguel de Braganza y Borbón. Nació el 26 de octubre de 1802 en Lisboa, Portugal. Hijo del Rey Juan VI de Portugal y de la Infanta Carlota de España. Algunas fuentes han sugerido que Miguel podría ser hijo ilegítimo de una relación adúltera entre su madre y uno de sus supuestos amantes. Lo que está claro es que Miguel era el hijo favorito de la Reina. Miguel no estaba destinado a ser Rey de Portugal, pero su hermano mayor, el Príncipe Pedro de Braganza, renunció a la sucesión para proclamar la independencia de Brasil, el cual separó políticamente de Portugal en 1822, fundando el Imperio de Brasil como estado autónomo. Ante ello, la sucesión al trono lusitano recayó en el muy conservador Príncipe Miguel. Miguel de Braganza era un admirador del canciller Metternich de Austria y políticamente un conservador que creía en la monarquía absoluta y que rechazaba todo intento de otorgar poder político a la población al alegar que la ignorancia de las masas hacía conveniente un Rey de poderes omnímodos que asegurase la estabilidad del país. Lideró dos revoluciones contra su padre en la década de 1820, la Vilafrancada, con la cual consiguió que las Cortes liberales de 1820 fueran disueltas y se devolviera a su padre el poder real absoluto; pocos meses después el Príncipe Miguel dirigió la fallida Abrilada para dominar las decisiones del propio Juan VI en tanto el Rey se negaba a derogar la Constitución de 1820 y restablecer el absolutismo, ganándose Miguel una sentencia al exilio en Austria con esta última sublevación. Durante su estancia en Austria el trabó conocimiento personal con el absolutista canciller austriaco Klemens von Metternich y se adhirió plenamente a sus ideas. Al morir el Rey Juan VI en marzo de 1826, el gobierno del Reino quedó encargado a un Consejo de Regencia en Portugal presidido por Isabel María de Braganza, hija de Juan VI. El heredero aparente era el Emperador de Brasil Pedro I pero éste abdicó en su hija de nueve años María, para evitar las pretensiones de su hermano Miguel. Esta abdicación quedó condicionada hasta que fuera aceptada la Carta Constitucional de 1826 y su hija casara con su hermano. Al ser menor de edad, la Reina María II, Pedro IV requirió a Miguel asumir la Regencia el 03 de julio de 1827, pero antes le pidió jurar lealtad a la Constitución. Miguel aceptó y salió de Viena hacia Lisboa, llegando a la capital portuguesa por mar el 22 de febrero de 1828. Cuando Miguel llegó a Lisboa asumió el rol de Lugarteniente General del Reino pero sólo con gran dificultad y voz entrecortada participó en el juramento de lealtad a la Constitución cuatro días después, quedando la incógnita de si Miguel aceptó o no ese juramento. Finalmente, ante las demandas aristócratas absolutistas, Miguel disolvió las Cortes el 13 de marzo de 1828, sin convocar otras nuevas, ganando apoyos entre la nobleza absolutista y el clero hasta que el 28 de junio de 1828 fue proclamado Monarca absoluto, aboliendo la constitución establecida por su hermano Pedro y expulsando del trono a su sobrina María; tras algunos breves combates, Miguel impuso su autoridad en todo el país, salvo la isla de Madeira. Miguel intentó conseguir ayuda internacional para su régimen, pero el gobierno del Duque de Wellington en el Reino Unido cayó en 1830, justo antes de que concediera el reconocimiento oficial a Miguel I como Monarca. En 1831, Pedro de Braganza abdicó del trono del Imperio de Brasil y se trasladó a las islas Azores, desde donde lanzó ataques navales a Portugal hasta que logró desembarcar una fuerza apreciable e inició una guerra civil entre ambos hermanos. Tras tres años de guerra civil, Miguel perdió gran cantidad de partidarios debido a su régimen excesivamente violento y brutal, además de perseguir a súbditos de Gran Bretaña o Francia por sospechas de liberalismo, lo cual hizo que ambos gobiernos le retirasen su apoyo. Incluso llegó a una alianza informal con el Infante Carlos María Isidro de Borbón, que dirigiría las Guerras Carlistas en la vecina España, lo cual le ganó a Miguel la enemistad del Rey español Fernando VII. Casi sin apoyos internos o externos, y con varias derrotas militares, Miguel se vio obligado a abdicar el 26 de mayo de 1834 y fue enviado al exilio por el vencedor Pedro. Vivió durante un tiempo como refugiado en la miseria en Roma, en los apartamentos proporcionados por el Papa Gregorio XVI, quien también le dio un subsidio mensual. En 1851, después de pasar varios años en Inglaterra, se trasladó al Gran Ducado de Baden, en el sur de Alemania. Allí se casó con la Princesa alemana Adelaida de Löwenstein-Wertheim-Rosenberg, hija de Constantino José, Príncipe Heredero de Löwenstein-Wertheim-Rosenberg y de la Princesa María Inés Enriqueta de Hohenlohe-Langenburg. De dicho matrimonio nacieron siete hijos: María de las Nieves, casada con Alfonso de Borbón, hijo del pretendiente carlista Juan III; Miguel de Braganza, abuelo del actual Duque de Braganza; María Teresa, casada con el Archiduque de Austria Carlos Luis; María José, casada con el Príncipe Carlos Teodoro de Baviera, Duque en Baviera; Adelgunda, casada con Enrique de Borbón Parma, conde de Bardi; María Ana, casada con el Gran Duque de Luxemburgo Guillermo IV; y María Antonia, casada con el Duque de Parma, Roberto, y madre de Zita de Borbón-Parma, última Emperatriz autrohúngara. Miguel vivió el resto de sus días sin poder retornar a Portugal, en tanto Pedro retiraba derechos sucesorios a los descendientes de Miguel, que adoptó en el exilio del título de Duque de Braganza. Murió mientras cazaba en el Bronnbach, Karlsruhe, Alemania, el 14 de noviembre de 1866, a los 64 años de edad. Fue sepultado en el panteón de la familia de su esposa en el monasterio franciscano de Engelberg en Grossheubach, Baviera. En 1967 su cuerpo y el de su esposa fueron trasladados al panteón de los Braganza en el antiguo Monasterio de São Vicente de Fora en Lisboa.

jueves, 19 de abril de 2012

INFANTE LUIS FELIPE DE PORTUGAL. PRINCIPE HEREDERO.

Luis Felipe de Sajonia Coburgo y Gotha y Braganza. Nació el 21 de marzo de 1887 en Lisboa, Portugal. Hijo mayor del Rey Carlos I de Portugal y de la Princesa Amelia de Orleans. Su nacimiento se produjo cuando aún su padre era el Príncipe Heredero Portugal, por lo que recibió el título de Príncipe de Beira y Duque de Barcelos. Posteriormente fue creado Comendador de la Orden de la Inmaculada Concepción de Vila Viçosa, Caballero de la Orden de la Jarretera, y Caballero de la Orden del Toisón de Oro. Tras la muerte de u abuelo paterno, Luis I, su padre se convirtió en el Rey Carlos I, y por consiguiente, Luis Felipe se convirtió en el Heredero al Trono y Duque de Braganza. En 1907 Luis Felipe actuó como Regente del Reino, mientras su padre se encontraba fuera del país. Ese mismo año hizo una visita oficial de gran éxito a las colonias portuguesas en África, siendo la primera vez en ir allí. Como todos los Braganza, mostró muchas aptitudes para las artes, además de su educación militar. Llegaron a realizarse negociaciones para casarlo con su prima, la princesa Patricia de Connaught, nieta de la Reina Victoria I del Reino Unido y del Príncipe Alberto de Sajonia-Coburgo y Gotha, e hija del Príncipe Arturo, Duque de Connaught y Strathearn y, de la Princesa Luisa Margarita de Prusia. Sin embargo su prematura muerte impidió que se concretara. Luis Felipe, conocedor de las amenazas de muerte a su padre, iba siempre armado con un revólver, para defenderse cuando fuera preciso, jurando siempre que lo matarían a él antes que permitir que le pasara nada a su padre. El 01 de febrero de 1908 Don Luís Felipe y su familia regresaban a Lisboa desde el palacio de Vila Viçosa. Alfredo Costa y Manuel Buiça, dos miembros de una sociedad revolucionaria llamada carbonaria, dispararon contra toda la familia real, hiriendo al Heredero, a su hermano menor y a su padre. Carlos I murió inmediatamente, mientras que Luis Felipe, que abatió a uno de los asesinos, fue herido de gravedad y murió veinte minutos después. Manuel sobrevivió al ataque, recibiendo sólo un disparo en el brazo, mientras que su madre Amelia salió ilesa. Así, Manuel sucedió a su padre en el trono como Manuel II de Portugal. Algunos genealogistas se refieren a Don Luis como el Rey Luis II de Portugal. Sin embargo, a pesar de que sobrevivió a su padre durante veinte minutos, no puede ser considerado como Rey ya que la monarquía portuguesa carecía de sucesión automática, lo que significa que los Herederos siempre necesitaron ser aclamados por el Parlamento antes de convertirse en Soberanos legales. Luís Felipe fue sepultado junto a su padre en el Panteón Real de la Dinastía de los Braganza en Lisboa. El 05 de octubre de 1910, la monarquía bajo el reinado de Manuel II, fue derrocada en un golpe militar y fue establecida la Primera República portuguesa. Eso muy probablemente no hubiera ocurrido si Luís Felipe se hubiera convertido en Rey, ya que había heredado la gran popularidad de su padre entre los oficiales del ejército portugués, mientras que Manuel II era despreciado por el ejército debido a la falta de sensibilidad militar que mostraba.

miércoles, 18 de abril de 2012

LUIS I DE PORTUGAL.

Luis de Sajonia Coburgo y Gotha y Braganza. Nació El 31 de octubre de 1838 en Lisboa, Portugal. Hijo María II de Portugal y del Rey Consorte Fernando II de Portugal. A su nacimiento recibió el título de Duque de Porto y Viseu. Luís era un hombre culto que escribía poesías vernáculas, pero no tenía ninguna instrucción en el campo político, al cual fue empujado tras las muertes de sus hermanos Pedro V y Fernando en 1861. El 22 de diciembre de 1861 subió al trono de Portugal como Luis I, tras la muerte de su hermano. Luís se casó el 06 de octubre de 1862, con la Princesa María Pía de Saboya, hija del Rey Víctor Manuel II de Italia y de la Archiduquesa María Adelaida de Austria. Ellos nunca se llevaron bien, sobre todo porque tenían personalidades muy diferentes. Juntos tuvieron dos hijos que sobrevivieron a la infancia: Carlos I de Portugal; y el Infante Alfonso de Portugal. El Rey también fue padre de un hijo ilegítimo, nacido en 1874 en Lisboa, un hijo llamado Carlos Augusto. Durante el reinado de Luís, Portugal se sumió en un estancamiento interno dejándola cada vez más lejos de las naciones de Europa occidental en términos de educación pública, estabilidad política, progreso tecnológico y prosperidad económica. En los asuntos coloniales, la bahía de Delgoa fue confirmada como una posesión portuguesa en 1875, mientras que las actividades belgas en el Congo y un ultimátum británico negó a Portugal una posible conexión terrestre entre Angola y Mozambique durante la lucha europea por África. Luís era sobre todo un hombre de ciencia, con una pasión por la oceanografía. Invirtió grandes cantidades de su fortuna en la financiación de barcos de investigación para recoger muestras en los océanos del mundo. Fue el responsable de la creación de uno de los primeros acuarios del Mundo, Aquário Vasco da Gama en Lisboa, que aún está abierto al público con su vasta colección de formas de vida marítima, incluyendo un calamar de 10 metros de largo. Su amor por las ciencias fue heredado por sus dos hijos. El Rey murió el 19 de octubre de 1889 en Cascais, Portugal, a los 50 años de edad.

martes, 17 de abril de 2012

INFANTE JOAO DE PORTUGAL.

João de Braganza y Sajonia-Coburgo y Gotha. Nació el 16 de marzo de 1842 en Lisboa, Portugal. Hijo de la Reina María II de Portugal y del Rey consorte Fernando II de Portugal. Fue creado Duque de Beja y Príncipe de Sajonia-Coburgo y Gotha, Duque de Sajonia. João recibió una educación militar y fue Coronel de un regimiento de caballería. Estaba de visita en Inglaterra y Francia junto con su hermano el Duque de Oporto, presunto Heredero al trono, cuando se les invitó a regresar a Portugal porque su hermano, el Rey Pedro V de Portugal, estaba muriendo a causa del cólera. Su hermano murió el 11 de noviembre de 1861 antes de que pudieran regresar. Con su muerte, el Duque de Oporto se convirtió en el Rey Luis I de Portugal y João se convirtió en el presunto heredero al trono. No permaneció por mucho tiempo como heredero, ya que murió un mes más tarde en Lisboa el 27 de diciembre de 1861, a los 19 años de edad y soltero.

lunes, 16 de abril de 2012

INFANTE FERNANDO DE PORTUGAL.

Fernando de Braganza y de Sajonia-Coburgo y Gotha. Nació el 23 de julio de 1846 en Lisboa, Portugal. Hijo de la Reina María II de Portugal y del Rey consorte Fernando II de Portugal. Fernando fue un teniente en el Batallón de Cazadores de la Quinta, y recibió la Gran Cruz de la Orden de Nuestra Señora de la Concepción de Vila Viçosa. Junto a dos de sus hermanos, el Rey Pedro V de Portugal, y el Infante João, Duque de Beja, Fernando murió de fiebre tifoidea a finales de 1861, el 06 de noviembre, a los 15 años de edad. Fue sepultado en el Panteón Real de la dinastía de los Braganza.

domingo, 15 de abril de 2012

INFANTE AUGUSTO DE PORTUGAL.

Augusto de Braganza y de Sajonia-Coburgo y Gotha. Nació el 04 de noviembre de 1847 en Lisboa, Portugal. Hijo de la Reina María II de Portugal y del Rey consorte Fernando II de Portugal. Augusto fue creado Duque de Coimbra, y a través de su padre recibió el título de Duque de Sajonia. Además recibió el tratamiento de Su Alteza Real. A finales de 1861, tres de sus hermanos, el Rey Pedro V, el Infante João, Duque de Beja y el Infante Fernando, cayeron enfermos y murieron. A pesar de caer enfermo, sobrevivió y se convirtió en el presunto heredero de otro de sus hermanos, el nuevo Rey Luis I de Portugal, el 27 de diciembre de 1861. El 28 de septiembre de 1863, perdió su lugar como heredero al trono, tras el nacimiento del Infante Carlos, hijo del Rey Luis I. Augusto siguió una carrera en el ejército portugués y se convirtió en General de una división. Murió en Lisboa, soltero y sin descendencia, el 26 de septiembre de 1889, a los 41 años. Fue sepultado en el Panteón Real de la Dinastía de los Braganza.

sábado, 14 de abril de 2012

PRINCIPE FERNANDO DE SAJONIA-COBURGO Y GOTHA. REY CONSORTE FERNANDO II DE PORTUGAL.

Fernando de Sajonia-Coburgo y Gotha. Nació el 29 de octubre de 1816 en Viena, Austria. Fernando era hijo del Príncipe Fernando de Sajonia-Coburgo y Gotha y de la Princesa María Antonia de Koháry Csábrág. El Príncipe creció en varios lugares: en las tierras de la familia en Eslovaquia, en la corte imperial de Austria y en Alemania. Era sobrino del Rey Leopoldo I de Bélgica y primo hermano de sus hijos, el Rey Leopoldo II de Bélgica y de la Emperatriz Carlota de México, así como de la Reina Victoria I del Reino Unido y su esposo, el Príncipe Alberto de Sajonia-Coburgo y Gotha. Fernando se casó con la Reina María II de Portugal, hija del Rey Pedro IV de Portugal y Pedro I de Brasil, y de la Archiduquesa María Leopoldina de Austria, el 01 de enero de 1836. De dicho matrimonio nacieron once hijos: Pedro V de Portugal; Luís I de Portugal; la Infanta María; el Infante João, Duque de Beja; la Infanta María Ana , casada con el Rey Jorge de Sajonia; la Infanta Antonia, casada con Leopoldo, Príncipe de Hohenzollern; el Infante Fernando de Portugal; el Infante Augusto, Duque de Coimbra; el Infante Leopoldo; la Infanta María da Glória; y el Infante Eugenio. De acuerdo a la ley portuguesa, el marido de una Reina reinante sólo puede asumir el título de Rey luego del nacimiento de un hijo de ese matrimonio. Por esa razón el primer esposo de la Reina, Augusto, Duque de Leuchtenberg, nunca obtuvo el título de Rey. Tras el nacimiento del futuro Rey Pedro V de Portugal, Fernando fue proclamado como el Rey Fernando II de Portugal. A pesar de que fue a María a la que le pertenecía el poder de gobernar, la pareja real formó un buen equipo y juntos resolvieron muchos problemas durante el reinado. El Rey tuvo un papel muy importante en la historia política portuguesa, reinando él mismo durante los embarazos de su mujer. Finalmente, María murió como consecuencia del nacimiento de su hijo número once. Los médicos habían advertido a la Reina, de los peligros de parir hijos todos los años, pero no quiso aceptar los consejos. Así, el Reinado de Fernando terminó, pero asumió la Regencia de Portugal de 1853 a 1855 durante la minoría de su hijo, el Rey Pedro V de Portugal. Posteriormente, en 1869, rechazó una oferta para asumir el trono de España. Al final de su vida, Fernando se casó con la cantante de ópera Elisa Hensler, Condesa de Edla, en Lisboa el 10 de junio de 1869. Fernando era un hombre inteligente y artísticamente con ideas modernas y liberales. Era experto en acuarelas, cerámica y pintura. Fue presidente de la Real Academia de Ciencias y Artes, señor-protector de la Universidad de Coimbra y Gran Maestro de los Rosacruces. En 1838 se construyó cerca de Sintra, el Palacio Nacional de Peña, similar al castillo de Neuschwanstein, del Rey Luis II de Baviera. Pasó sus últimos años en ese castillo, con su segunda esposa, recibiendo a los más grandes artistas de su tiempo. Fernando sobrevivió a ocho de sus once hijos. Murió el 15 de diciembre de 1885 en Lisboa, Portugal, a los 69 años de edad.

viernes, 13 de abril de 2012

INFANTA ISABEL MARÍA DE PORTUGAL.

Isabel de Braganza. Nació el 04 de julio de 1801 en Queluz, Portugal. Hija del Rey Juan VI de Portugal y de la Infanta Carlota Joaquina de Borbón. Era titular de la Gran Cruz de la Orden de Nuestra Señora de la Concepción; Señora de las órdenes de Santa Isabel y de las Damas Nobles de María Luisa y galardonada con la Cruz estrellada de Austria. Debido a que el Príncipe Pedro, que era el Heredero del trono, acababa de proclamar la independencia de Brasil, el Príncipe Miguel se encontraba en Viena, la Reina Carlota Joaquina de Borbón fue exiliada a Queluz y sus hermanas mayores, María Teresa y María Francisca de Asís se habían casado con Infantes de España, María Isabel fue elegida como Regente del Reino hasta que el recientemente coronado Emperador del Brasil, Pedro I de Brasil y el futuro Pedro IV de Portugal, regresó. Pedro IV, sin embargo, inmediatamente abdicó en favor de su hija María de la Gloria, quien se convirtió en la Reina María II de Portugal, que estaba en Londres, con la condición de que ella debía casarse con su tío Miguel. María Isabel continuó como Regente hasta 1828, cuando empezó una guerra civil entre los absolutistas, apoyando a Miguel, y los liberales, apoyando a María II, que terminaría con la victoria liberal y, la derrota y exilio de Miguel. María Isabel se retiró de la política y dedicó su vida a la religión. Murió soltera en Benfica, el 22 de abril de 1876, a los 74 años de edad. Está sepultada en el Panteón Real de la Dinastía de los Braganza.

jueves, 12 de abril de 2012

INFANTA ASUNCION DE PORTUGAL.

Asunción de Braganza. Nació el 25 de junio de 1805 en Queluz, Portugal. Hija del Rey Juan VI de Portugal y de la Infanta Carlota Joaquina de Borbón. Fue bautizada el 15 de agosto de 1805 en la capilla real del palacio. La Infanta María de la Asunción fue la Gran Cruz de la Orden de Nuestra Señora de la Concepción y la Reina de Santa Isabel. Asunción, se mantuvo siempre al lado de su hermano Miguel, cuando se hizo con la corona. Se dice que desaprobó las medidas violentas y sanguinarias que Miguel propició, pero no tuvo la fuerza o la influencia suficiente para hacerle tomar un camino diferente. Cuando la Constitución de Lisboa fue aprobada, la Princesa salió de la capital, y se retiró con las tropas miguelistas a Santarem, donde murió víctima de un ataque de cólera morbus, epidemia que se había declarado en Portugal, el 07 de enero de 1834. Fue enterrada en la Iglesia del Milagro en Santarem, pero luego fue trasladada al Panteón de los Braganza en el Monasterio de São Vicente de Fora en Lisboa.

miércoles, 11 de abril de 2012

DOÑA MARÍA AMALIA DE MENDOÇA ROLIM DE MOURA BARRETO.

Doña María Amalia de Mendoça Rolim de Moura Barreto. Nació el 27 de abril de 1832. Hija de Doña Ana de Jesús María de Braganza, Infanta de Portugal y el Marqués de Loulé, Nuno José de Moura Barreto. Nacida en París, fue miembro de una línea menor de la familia real portuguesa. María Amalia se casó con Don João Salazar de Mascarenhas, pero el matrimonio terminó y se convirtió en monja. Tuvieron un hijo, Augusto Salazar y Braganza. María murió en 1880.

martes, 10 de abril de 2012

ANA CARLOTA DE MENDOZA ROLIM DE MOURA BARRETO. CONDESA CONSORTE DE LINHARES.

Doña Ana Carlota de Mendoça Rolim de Moura Barreto. Nació el 27 de diciembre de 1827 en Lisboa, Portugal. Hija de la Infanta Ana de Jesús María, Marquesa de Loulé y de Nuno José de Moura Barreto, 1er Duque de Loulé y, por lo tanto miembro de una línea menor de la familia real portuguesa. Ana se casó con Rodrigo de Sousa Coutinho Teixeira de Andrade Barbosa, 3 º Conde de Linhares con quien tuvo 12 hijos: Ana; Nuno; Vitorio; Fernando; Catalina; Nuno, 4to Conde de Linhares; Carlota María; Rodrigo; Ana María; José; Agostinho e Isabel. Ana María murió el 31 de diciembre de 1893 en Lisboa, Portugal, a los 66 años de edad.

lunes, 9 de abril de 2012

INFANTA DOÑA ANA DE JESÚS MARÍA DE PORTUGAL.

Ana de Jesús María de Braganza. Nació el 23 de octubre de 1806 en Mafra, Portugal. Hija menor del Rey Juan VI de Portugal y de la Infanta Carlota Joaquina de Borbón. El 05 de diciembre de 1827, se casó con Don Nuno José Severo de Mendonça Rolim de Moura Barreto, luego Marqués de Loulé y Conde de Valle de Reis, futuro Duque de Loulé. La boda se celebró en una ceremonia privada en la capilla del Palacio Real de Ajuda y fue un escándalo en el momento. A pesar de que Loulé era un noble y descendiente remoto de la familia real de Portugal, Doña Ana de Jesús fue la primera Infanta de Portugal desde la Edad Media a casarse con un hombre que no era de su rango real. Las razones del matrimonio fueron, probablemente, no política, teniendo en cuenta que el primer hijo de la pareja nació el 27 de diciembre de 1827, veintidós días después de la ceremonia. El matrimonio no había sido aprobado por el padre de Doña Ana, el Rey Juan VI, antes de su muerte. Tampoco estuvieron ninguno de sus hermanos presentes en el país al momento de la boda. El matrimonio no era una fuga, ya que la familia real estaba al tanto de la intención de la pareja de casarse y la madre de Ana facilitado más que trató de impedir el matrimonio antes de que su hija diera a luz. Con la restauración del absolutismo en Portugal en 1831 la pareja se exilió y comenzó un viaje prolongado a través de Europa. Tuvieron otros niños en el extranjero. La pareja tuvo un total de cinco hijos: Ana Carlota de Mendoça Rolim de Moura Barreto; María do Carmo de Mendoça Rolim de Moura Barreto; Pedro José Agostinho de Mendoça Rolim de Moura Barreto, 2do Duque de Loulé; María Amalia de Mendoça Rolim de Moura Barreto; y Augusto Pedro de Mendoça Rolim de Moura Barreto, 3er Conde de Azambuja. El matrimonio terminó con una separación de facto en 1835. La infanta murió antes que su marido se ha creado Duque, el 22 de junio de 1857 en Roma, Italia, a los 50 años de edad.

domingo, 8 de abril de 2012

JUAN VI DE PORTUGAL.

Juan de Braganza. Nació el 13 de mayo de 1767 en Lisboa, Portugal. Hijo del Rey Pedro III de Portugal y e la Reina María I de Portugal. Originalmente fue un Infante de Portugal, y se convirtió en Heredero al trono cuando su hermano mayor, José, Príncipe del Brasil, en 1788, murió de viruela a la edad de 27 años. Antes de su ascensión al trono portugués, Juan recibió los títulos de Duque de Braganza y Duque de Beja, así como el título de Príncipe de Brasil. Se desempeñó, a partir de 1799, como el Príncipe Regente de Portugal, y posteriormente como Príncipe Regente del Reino Unido de Portugal, Brasil y Algarves, debido a la enfermedad mental de su madre, la Reina. Con el tiempo, sucedió a su madre como Monarca de Portugal. Fue uno de los últimos representantes del absolutismo, que vivió durante un período turbulento, donde su Reino nunca vivió una paz duradera. A lo largo de su periodo como Regente y Rey, las grandes potencias como España, Francia y Gran Bretaña, intervinieron continuamente en los asuntos de Portugal. Obligados a huir a Brasil, cuando las tropas de Napoleón invadieron Portugal, se vio obligado a regresar a Europa en medio de nuevos conflictos. Su matrimonio no fue menos conflictivo, ya que su esposa, la Infanta Carlota Joaquina de España, en varias ocasiones conspiró contra su marido en favor de sus intereses personales o los de su país natal, España. Perdió Brasil, cuando su hijo Pedro declaró su independencia, y su otro hijo, Miguel, encabezó una rebelión que trató de deponerlo. De acuerdo con investigaciones recientes, su muerte pudo haber sido causada por envenenamiento con arsénico. A pesar de estas tribulaciones, dejó una marca duradera, especialmente en Brasil, con la creación de numerosas instituciones y servicios que sentaron las bases para la autonomía nacional, y es considerado por muchos investigadores el verdadero cerebro del Brasil moderno. Aún así, ha sido ampliamente visto como una persona perezosa, falto de perspicacia política y con constantes indecisiones, y a menudo retratado como físicamente grotesco. Juan tenía diez años cuando su abuelo murió y su madre ascendió al trono como la Reina María I de Portugal. Su infancia y juventud pasó sin mucho interés, ya que vivía a la sombra de su hermano mayor, José, Príncipe de Brasil. Poco se sabe de la sustancia de su educación. Seguramente recibió instrucción en religión, ley, francés y etiqueta. En 1785 fue arreglado su matrimonio con la Infanta Carlota Joaquina de España, hija del Rey Carlos IV de España y de la Princesa María Luisa de Parma. Ante el temor de una nueva Unión Ibérica, algunos en la corte portuguesa consideraban el matrimonio con una Infanta española desfavorable. A pesar de su ser apenas diez años, Carlota era vivaz y bien educados. Ella soportó cuatro días de pruebas por los embajadores portugueses antes de que el pacto de matrimonio ha sido confirmada. La pareja se casó el 09 de junio de 1785, en la capilla del palacio. Debido a que Carlota era muy joven, el matrimonio no había sido consumado. Recién en 1793 Carlota dio a luz al primero de nueve hijos, María Teresa, Princesa de Beira, casada con Pedro de Borbón y Braganza, y posteriormente con el Infante Carlos María Isidro de Borbón, pretendiente al trono de España. Sus otros hijos fueron: Francisco Antonio, Príncipe de Beira y Duque de Braganza; María Isabel, casada con el Rey Fernando VII de España; Pedro IV, Emperador de Brasil y Rey de Portugal; María Francisca, casada con el Infante Carlos María Isidro de Borbón, su tío y antiguo cuñado; Isabel, Regente de Portugal; Miguel I, Rey de Portugal, tras usurpar el trono a su hermano; María de la Asunción, muerta soltera; y Ana de Jesús María, casada con Nuno José de Mendoza Rolim, Duque y Marqués de Loulé. Los primeros años de matrimonio fueron relativamente tranquilos, hasta el 11 de septiembre de 1788, cuando su hermano mayor, Don José, murió. Esto dejó a Juan como el Heredero del trono con los títulos de Príncipe de Brasil y Duque de Braganza. Juan era bien conocido por su religiosidad y apoyo al absolutismo. Al año siguientes a estas muertes, Juan estaba tan enfermo que su propia supervivencia era incierta. Se recuperó, pero en 1791 volvió a caer enfermo "sangrado de la boca y los intestinos", de acuerdo con las notas dejadas por el capellán del Marqués de Marialva, quien agregó que su espíritu siempre estaba deprimido. Esto creó un clima de tensión e incertidumbre sobre su futuro Reino. Mientras tanto, la Reina, su madre, mostraba cada vez más signos de inestabilidad mental. El 10 de febrero de 1792, diecisiete médicos firmaron un documento declarando su incapacidad, sin ninguna perspectiva de mejora. Juan se resistía a tomar las riendas del poder, rechazando la idea de una Regencia formal. Esto abrió el camino para que la nobleza formara un gobierno de facto a través de un Consejo. Circulaban rumores de que Juan presentaba síntomas de locura, y que podría ser privado de la corona. Al mismo tiempo, la Revolución Francesa horrorizó a las casas reinantes de Europa. La ejecución de los Reyes de Francia el 21 de enero de 1793 por los revolucionarios precipitó una respuesta internacional. El 15 de julio de 1793, Portugal firmó un tratado con España, y el 26 de septiembre se alió con Gran Bretaña, ambos tratados sobre promesas de contribuciones de ayuda mutua contra la Francia revolucionaria y enviar seis mil soldados portugueses a la Guerra de los Pirineos. Tras la derrota, España abandonó su alianza con Portugal y se alió con Francia en la Paz de Basilea. En 1799, Juan asumió oficialmente las riendas del gobierno como Príncipe Regente en nombre de su madre viuda. Ese mismo año Napoleón Bonaparte emite un ultimátum a Portugal, instando a romper relaciones con Gran Bretaña y someter al país a los intereses de Napoleón. Con la negativa de Juan, la neutralidad se convirtió en inviable. España y Francia invadieron Portugal en 1801, lo que desencadenó la Guerra de las Naranjas. Tras la derrota de Portugal, se firmó el Tratado de Badajoz y el subsiguiente Tratado de Madrid, en las que cedió territorios a España, en particular Olivenza, e hizo concesiones a los franceses en sus territorios coloniales. Al mismo tiempo, Juan tuvo que enfrentarse a un enemigo en casa. Su esposa, Carlota Joaquina, leal a los intereses españoles, inició una intriga con el objetivo de deponer a su esposo y tomar el poder por sí misma, un intento que fracasó en 1805, lo que resultó en el exilio de la Reina de la corte, tras lo cual residió en el Palacio Nacional de Queluz, mientras que el Regente tomó residencia en el Palacio Nacional de Mafra. En octubre de 1807 llegaron noticias de que un ejército francés se acercaba y el 16 de noviembre una escuadra británica llegó al puerto de Lisboa, con una fuerza de siete mil hombres, ya sea con órdenes de escoltar a la familia real a Brasil o, si el gobierno se entregaba a Francia, para atacar y conquistar la capital portuguesa. La Corte se dividió entre francófilos y anglófilos, Juan decidió aceptar la protección británica y huir a Brasil. Debido a la prisa por partir, el Príncipe, su madre la Reina y, sus herederos Pedro y Miguel, estaban todos en una sola nave. Esta fue una decisión imprudente, dados los peligros de un viaje trasatlántico en esa época, poniendo en riesgo la sucesión de la corona en caso de naufragio. Carlota Joaquina y las Infantas estaban en otros dos barcos. El 22 de enero de 1808, el barco del Príncipe Regente, y otros dos llegaron en Bahía de Todos os Santos, Brasil. Las calles de Salvador estaban desiertas, porque el gobernador, el Conde de Ponte, prefirió esperar las órdenes del Príncipe antes de permitirle a la gente recibirlos. Para muchos estudiosos, con el traslado de la corte a Río de Janeiro comenzó el establecimiento del estado moderno brasileño y constituyó el primer paso de Brasil hacia la verdadera independencia. A lo largo de su estancia en Brasil, Juan formalizó la creación de un gran número de instituciones y servicios públicos e impulsó las áreas de economía, cultura y otros de la vida nacional. La Corte era extravagante y derrochadora. Por su parte, Juan otorgó más títulos hereditarios en sus primeros ocho años en Brasil que los que se habían concedido en los últimos trescientos años de la monarquía portuguesa, sin contar las más de cinco mil insignias y condecoraciones de las órdenes honoríficas de Portugal. Cuando Napoleón fue derrotado en 1815, las potencias europeas se reunieron en el Congreso de Viena para reorganizar el mapa político del continente. Portugal participó en estas negociaciones, pero teniendo en cuenta las maquinaciones británicas contrarias a los intereses de la Casa de los Braganza, el embajador de Portugal ante el Congreso, aconsejó al Regente permanecer en Brasil, con el fin de fortalecer los vínculos entre la metrópoli y la colonia, incluyendo la sugerencia de elevar Brasil a la condición de un Reino unido a Portugal. Finalmente se fundó el Reino Unido de Portugal, Brasil y Algarves, el 16 de diciembre de 1815, una institución jurídica reconocida rápidamente por otros países. La madre de Juan, la Reina María I murió el 20 de marzo de 1816, abriendo el camino al Regente para asumir el trono. La ambiciosa Reina consorte Carlota Joaquina había comenzado a conspirar contra los intereses portugueses. Se las arregló para influir en su marido a fin de que se involucre más directamente en la política colonial española, lo que lleva a la toma de Montevideo en 1817 y la anexión de la provincia Cisplatina en 1821. Durante el mismo período, surgió el problema de encontrar una esposa para el Heredero de Juan, el futuro Pedro I de Brasil. En ese momento, Europa consideraba a Brasil una tierra lejana y peligrosa, por lo que no fue una tarea sencilla encontrar una candidata adecuada. Después de un año de búsqueda, se logró una alianza con una de las más poderosas casas reales de Europa, los Habsburgo, Emperadores de Austria. Don Pedro se casó con la Archiduquesa María Leopoldina de Austria, hija del Emperador Francisco I y de la Princesa María Teresa de las Dos Sicilias, en 1817. Ese mismo año, estalló una revuelta en Pernambuco, Recife, a favor de un gobierno republicano, que estableció un gobierno provisional, en Pernambuco, y se extendió a otros estados brasileños. De vuelta en Portugal, el 24 de agosto de 1820, la Revolución Liberal de 1820 estalló en Oporto, y estableció una junta de gobierno, con repercusiones en Lisboa. Se reunieron la Junta General Extraordinaria y las Cortes Constituyentes, formaron un gobierno y convocaron a elecciones para diputados, sin molestarse en consultar con el Rey Juan. El movimiento obtuvo el apoyo de la Isla de Madeira, las Azores y llegó a la capitanía de Gran Pará y Bahía, en Brasil, dando lugar incluso a un levantamiento de la guarnición militar de Río de Janeiro. El 30 de enero de 1821 la Cortes se reunieron en Lisboa y decretaron la formación de un Consejo de Regencia ejerciendo el poder en el nombre del Rey Juan, liberaron a muchos presos políticos y exigieron el regreso inmediato del Rey. En Brasil, la opinión general era que el retorno del Rey a Portugal podría significar una retirada de Brasil de la autonomía que había ganado, volviendo a su estado colonial anterior. Bajo presión, Juan trató de encontrar un camino intermedio al enviar a su hijo, el Príncipe Heredero Pedro, a Lisboa, a conceder una constitución y establecer las bases de un nuevo gobierno. El Príncipe, sin embargo, que ya se inclinaba hacia las ideas liberales, se negó. La crisis había llegado demasiado lejos y no había vuelta atrás. Juan nombró a Pedro Regente de Brasil en su nombre y se fue a Lisboa, el 25 de abril, tras una estancia de trece años en Brasil, un país que siempre echaría de menos. Los barcos que llevaron a Juan y su corte llegaron a Lisboa 03 de julio de 1821. Una constitución se ha redactado, y el Rey estaba obligado a jurar lealtad el 01 de octubre de 1822. Doña Carlota se negó a seguir a su marido, y por lo tanto fue despojada de sus derechos políticos y depuesta de su título de Reina. Mientras tanto, el Rey había perdido en Brasil también. Su hijo Pedro, que optó por quedarse en ese país, encabezó una rebelión proclamando la independencia de Brasil 07 de septiembre de 1822, asumiendo el título de Emperador. Portugal no reconoce oficialmente la independencia de Brasil en ese momento. La Constitución liberal a la que el rey había jurado lealtad estuvo en vigor sólo durante unos pocos meses. No todo el mundo en Portugal apoyó el liberalismo, y surgió un movimiento absolutista. Antes de su disolución, las Cortes protestaron en contra de cualquier cambio en la Constitución recientemente aprobada, pero el régimen absoluto fue restaurado y los derechos de la Reina restablecido. La alianza con el Miguel Infante no dio fruto. Influenciado siempre por su madre, Miguel condujo la rebelión de abril o Abrilada por la guarnición militar de Lisboa el 29 de abril de 1824. Miguel fue desterrado. Con la derrota de la rebelión, ambos liberales y absolutistas salieron a las calles para celebrar la supervivencia del gobierno legítimo. Sin embargo, esto no disuadió a la Reina de las conspiraciones más. La policía descubrió otra rebelión prevista para el 26 de octubre, por lo que Juan colocó a su esposa bajo arresto domiciliario en el Palacio de Queluz. Al final de su reinado, el Rey Juan ordenó la creación de un puerto libre en Lisboa, pero la medida no fue implementada. El 05 de junio de 1824 la antigua Constitución del Reino volvió a entrar en vigor, y las Cortes volvieron a reunirse para elaborar un nuevo texto. Los mayores problemas de Portugal en este momento fue la independencia de Brasil, hasta entonces la mayor fuente de riqueza del país. La pérdida de Brasil tuvo un gran impacto negativo sobre la economía portuguesa. Se acordó que Pedro gobernara Brasil como un Soberano con el título de Emperador Regente, manteniendo para sí el honor del Emperador titular de Brasil, firmó los documentos oficiales como "Su Majestad el Emperador y el Rey Juan VI". Sin embargo, Pedro sigue actuando como Príncipe Heredero de Portugal y el Algarves. El 04 de marzo de 1826 Juan, regresó del Monasterio de los Jerónimos, donde había almorzado, y se retiró a Palacio de Bemposta por sentirse mal. Estaba atormentado por varios días con síntomas que incluyen vómitos y convulsiones. Parecía estar mejorando, pero por prudencia designó a su hija, la Infanta María Isabel, como regente. El Rey Juan VI de Portugal murió el 10 de marzo de 1826, a los 58 años de edad, en Lisboa, Portugal. La Infanta asumió de inmediato el gobierno interno de Portugal y Pedro fue reconocido como el legítimo heredero como Don Pedro IV de Portugal. Los médicos no pudieron determinar definitivamente la causa de muerte, pero se sospechaba que había sido envenenado. Su cuerpo fue embalsamado y enterrado en el mausoleo de los Reyes de Portugal, el Panteón Real de la Casa de Braganza, en el Monasterio de São Vicente de Fora. En la década de 1990 un equipo de investigadores exhumó sus restos y confirmaron la presencia de arsénico, un veneno mortal. Tenía un gran aprecio por la música sacra y fue un gran lector de obras de arte, pero detestaba la actividad física. Parecía haber sufrido crisis periódicas de depresión. Su matrimonio no era feliz. Circulaban rumores de que a la edad de 25 años se enamoró de Eugenia de Menezes, acompañante de su esposa. Ella quedó embarazada y Juan era sospechoso de ser el padre. El caso fue silenciado y la joven fue enviada a España. Dio a luz a una hija, cuyo nombre se desconoce. La madre vivió el resto de su vida en los conventos y Juan le apoyó económicamente. Las políticas de Juan llevaron a profundos cambios económicos, comenzando con la apertura de los puertos y la abolición de los monopolios comerciales portugueses, con el Reino Unido como el gran beneficiario. Por un lado, los comerciantes con sede en Brasil tuvieron que enfrentar una fuerte competencia extranjera, por el otro, alentó la creación de nuevos emprendimientos productivos y otras actividades económicas que fueron prohibidos anteriormente en Brasil. También alentó a la producción agrícola, especialmente el algodón, el arroz y la caña de azúcar, abrió caminos y alentó a el desarrollo de las vías navegables, estimulando la circulación de personas, bienes y productos entre las regiones.

sábado, 7 de abril de 2012

INFANTE JOSE FRANCISCO DE PORTUGAL. PRINCIPE HEREDERO.

José Francisco de Braganza. Nació el 20 de agosto de 1761 en el Palacio de Ajuda, Lisboa, Portugal. Hijo de los futuros reyes de Portugal María I y Pedro III. Su madre, María Francisca Isabel de Braganza, era la hija y heredera del Rey de Portugal José I; como parte de un acuerdo familiar la habían casado con su propio tío Pedro de Braganza, hermano de su padre, para garantizar la continuidad dinástica de la Dinastía de los Braganza ante el hecho de que ella era la primera mujer que iba a heredar la corona del país. José Francisco fue nombrado Príncipe de Beira por su abuelo, el Rey, siendo el primer hombre en recibir ese título. Siguiendo la tradición familiar el 21 de febrero de 1777 José Francisco contrajo matrimonio con su propia tía, María Francisca de Braganza, de 15 y 30 años de edad respectivamente. Apenas tres días después de su boda, el 24 de febrero de 1777, su abuelo materno el Rey José I murió; y sus padres se convirtieron en reyes con los títulos de María I y Pedro III. Por su parte José Francisco se convirtió en Príncipe de Brasil y Duque de Braganza, que eran los títulos oficiales del heredero de la corona de Portugal. José Francisco murió prematuramente con apenas veintisiete años de edad el 11 de septiembre de 1788; su muerte se debió a la viruela y ocurrió en Lisboa. Fue sepultado en el Panteón de los Braganza en São Vicente de Fora. Su temprana muerte le impidió llegar a convertirse en Rey de Portugal; además, como no había tenido hijos de su matrimonio con su tía María Francisca Benedita, la sucesión a la Corona pasó a su hermano menor Juan María de Braganza que de inmediato se convirtió en Príncipe de Brasil y Duque de Braganza y muchos años después se convertiría en Rey de Portugal como Juan VI. La muerte de José Francisco también contribuyó a que su madre, la Reina María I, perdiera la razón y cayera en la locura en la que estuvo sumida hasta su muerte. La esposa de José Francisco murió más de cuarenta años después de la muerte de su marido.

viernes, 6 de abril de 2012

MARIA I DE PORTUGAL.

María de Braganza. Nació el 17 de diciembre de 1734 en Lisboa, Portugal. Conocida como María la Piadosa (en Portugal), y María la Loca (en Brasil), fue la primera Reina por derecho propio de Portugal. Hija mayor del Rey José I de Portugal y de la Infanta Mariana Victoria de España. En el día de su nacimiento, su abuelo, el Rey Juan V de Portugal, la creó Princesa de Beira. Cuando su padre, José I, subió al trono en 1750, María fue declarada su Heredera y recibió título tradicional de Princesa de Brasil y Duquesa de Braganza. María creció durante el período en el cual el gobierno de su padre y el país fue gobernado completamente por el 1er Marqués de Pombal. Su padre a menudo se retiraba al Palacio Nacional de Queluz, que posteriormente fue entregado a María y a su esposo. El Marqués tomó el control del gobierno tras el terrible terremoto de Lisboa de 1755, el 01 de noviembre de 1755, en la que alrededor de 100.000 personas perdieron la vida, el palacio de su nacimiento también fue destruido en el desastre. Tras el terremoto, su padre se volvió paranoico a permanecer en espacios cerrados y comenzó a sufrir de claustrofobia. María se casó con su tío, el Infante Pedro de Portugal, el 06 de junio de 1760, cuando la novia tenía 25 años y el novio tenía 42 años. A pesar de la diferencia de edad, la pareja tuvo un matrimonio feliz. La pareja tuvo seis hijos: el Infante José Francisco de Portugal, Príncipe de Beira y Príncipe de Brasil, casado con su tía, la Infanta Benedicta de Portugal; el Infante Juan Francisco de Portugal; la Infanta María Isabel de Portugal; el Infante Juan María de Portugal, Príncipe de Brasil; la Infanta Mariana Victoria de Portugal, casada con Gabriel, Infante de España; y la Infanta María Clementina de Portugal. En 1777, se convirtió en la primera Reina reinante indiscutible de Portugal y Algarves, tras la muerte de su padre. Su marido se convirtió en coregente como Pedro III de Portugal. A pesar de compartir el poder, generalmente era la Reina la que tomaba las decisiones, siendo una gran gobernante, antes de sumirse en la locura. Su primer acto como Reina fue a despedir al Secretario de Estado del Reino, el Marqués de Pombal. La Reina María sufría de fanatismo religioso y de melancolía. Esta enfermedad mental aguda la hizo incapaz de manejar los asuntos del Estado luego de 1792. Su locura fue notada por primera vez oficialmente en 1786, cuando María tuvo que ser llevada de regreso a sus habitaciones en un estado de delirio. El estado mental de la Reina se volvió cada vez peor. En mayo 1786 murió su marido, María quedó devastada y prohibió los entretenimientos de la corte. Su estado se agravó luego de la muerte de su hijo mayor y heredero de 27 años, a causa de la viruela en 1791. En febrero de 1792, fue considerada mentalmente insana y tratada por Francis Willis, el mismo médico que asistió a Jorge III del Reino Unido. Willis quería llevarla a Inglaterra, pero la idea fue rechazada por la corte portuguesa. El segundo hijo de María y nuevo heredero, Juan, se hizo cargo del gobierno en su nombre, a pesar de que sólo tomó el título de Príncipe Regente en 1799. En 1801 el dictador español Manuel de Godoy invadió Portugal con el apoyo de Napoleón, pero se vio obligado a abandonar la campaña ese mismo año. Sin embargo, el Tratado de Badajoz de 06 de junio de 1801 obligó a Portugal a ceder Olivenza y parte de Guyana a España. La negativa del gobierno portugués a unirse al bloqueo continental de Gran Bretaña culminó en 1807 con la invasión franco-española dirigida por el General Junot. El General fue nombrado gobernador de Portugal. Ante la insistencia del gobierno británico, el 29 de noviembre de 1807, toda la Dinastía de los Braganza decidió huir a Brasil para establecer unas Cortes en el exilio, en el Reino de Brasil. Junto con la Familia Real, también viajó la Reina María I de Portugal. En enero de 1808, el Príncipe Juan y su corte llegaron a Salvador, donde firmó una regulación comercial que abrió el comercio entre Brasil y las naciones amigas, en este caso representada por Inglaterra. Esta importante ley rompió el pacto colonial que, hasta entonces, sólo permitía a Brasil mantener relaciones comerciales directas con Portugal. El 01 de agosto de 1808, el General británico Arthur Wellesley desembarcó un ejército británico en Lisboa e inició la Guerra de Independencia. En 1815, el gobierno elevó a Brasil a la categoría de Reino, y María fue proclamada Reina del Reino Unido de Portugal, Brasil y Algarves. Cuando Napoleón fue finalmente derrotado en 1815, María y su familia decidieron permanecer en Brasil. Incapacitada mentalmente, vivió en Brasil nueve años, siempre en estado de infelicidad. La Reina María I de Portugal murió en un convento de las carmelitas en Río de Janeiro el 20 de marzo de 1816, a la edad de 81 años. Su hijo se convirtió en el Rey Juan VI de Portugal y Brasil. Su cuerpo fue devuelto a Lisboa, y sepultado en el mausoleo de la Iglesia de la Estrella, que ella había ayudado a fundar.

jueves, 5 de abril de 2012

INFANTA DOROTEA DE PORTUGAL.

Dorotea de Braganza. Nació el 21 de septiembre de 1739 en Lisboa, Portugal. Hija del Rey José I de Portugal y de la Infanta Mariana Victoria de España. Llevó el nombre de su bisabuela, Dorotea Sofía de Neoburgo. Fue una firma candidata a convertirse en esposa de Luis, Delfín de Francia, pero su madre se negó a dar su consentimiento al matrimonio. Dorotea murió soltera el 14 de enero de 1771 en Lisboa, Portugal, a los 31 años de edad. Su cuerpo fue trasladado al panteón nacional en el Monasterio de São Vicente de Fora en Lisboa.

miércoles, 4 de abril de 2012

JUAN V DE PORTUGAL.

Juan de Braganza. Nació el 22 de octubre de 1689 en Lisboa, Portugal. Hijo del Rey Pedro II de Portugal y de María Sofía de Neuburg. Su padre había sufrido mucho por la falta de herederos, a causa de relativamente nueva Casa Real de los Braganza, ya que estaba a punto de extinguirse, debido que sólo tenía una hija superviviente enfermiza de su primer matrimonio, Isabel Luisa, Princesa de Beira. Sin embargo, tras la muerte de su primera esposa, el viejo Rey se volvió a casar. Su nueva esposa fue capaz de darle ocho hijos más, entre ellos el propio Juan. Cuando Juan nació, se convirtió en Príncipe de Brasil, como heredero del Rey, así como el 11avo Duque de Braganza. Juan subió al trono a una muy temprana edad, sólo 17 años. Uno de sus primeros actos fue reafirmar su adhesión a la Gran Alianza, que su padre había aceptado en 1703. En octubre de 1708 se casó con su prima hermana, la Princesa Imperial y Archiduquesa María Ana de Austria, Princesa Real de Hungría y Bohemia, hija de Leopoldo I, Emperador del Sacro Imperio y de Leonor Magdalena del Palatinado-Neuburg . De esta forma se fortaleció la alianza con Austria. De dicho matrimonio nacieron seis hijos: Bárbara de Portugal, casada con el Rey Fernando VI ode España; Pedro de Portugal, Príncipe de Brasil y Duque de Braganza; José I de Portugal; Carlos de Portugal; Pedro III de Portugal, casado con la Reina María I de Portugal; y Alejandra de Portugal. Además, tuvo una hija natural, María de Braganza, con Luisa Clara de Portugal. Con Madalena Máxima de Miranda tuvo un hijo, Gaspar de Braganza, Arzobispo de Braga. Con Paula de Odivelas tuvo un hijo, José de Braganza, Inquisidor Geenral del Reino de Portugal. Su largo reinado se caracterizó por un fortalecimiento del poder debido a los ingresos obtenidos por la corona de las minas de oro y diamantes recién descubiertas en Brasil. Una quinta parte de cada tonelada extraída de las minas eran propiedad de la corona, el resto se repartía entre los propietarios, los contratistas y los administradores públicos. Esta súbita riqueza permitió al Rey gobernar sin convocar las Cortes, convirtiéndose así en un monarca absoluto. Debido a su decisión centralista, tuvo que soportar la oposición política de varias familias nobles y clérigos influyentes. En lo que probablemente era un esfuerzo por domar a la alta nobleza, Juan V construyó su propio Versalles, el Gran Palacio Real de Mafra. Juan V fue el mayor mecenas de las artes en la Europa de su tiempo. El imperio portugués era entonces extremadamente rico. Portugal recogió más oro de las minas recién descubiertas en Brasil en pocas décadas, que España del resto de América Central y América del Sur en más de 400 años. También había producciones de diamantes y piedras preciosas que mantuvieron las arcas reales. Con esta fuente inagotable de dinero, compró algunas de las mayores colecciones de arte que estaban disponibles en el momento. Desafortunadamente, la mayoría de las grandes colecciones reunidas por Juan V y la aristocracia portuguesa, junto con la gran mayoría de la ciudad de Lisboa fueron destruidos pronto por el gran terremoto de 1755, seguido por un tsunami y los incendios. El Rey utilizó mucho del tesoro de la corona para desarrollar la economía de Portugal, patrocinar las artes y los intelectuales, y para avanzar en el prestigio de su país entre sus vecinos de Europa después de la crisis de sucesión y de la corta duración de la unión con España. Su política exterior siguió dos reglas simples y sin alteraciones: la neutralidad política en los conflictos europeos y las negociaciones constantes con el Vaticano con el fin de ser reconocidos como un Monarca legítimo. Con este fin, pasó en gran medida en sobornos a funcionarios de la iglesia y de las embajadas al Papa. Sus negociaciones con el Vaticano ganaron el reconocimiento de Portugal como un país soberano legítimo por el Papa Benedicto XIV en 1748 y el título de "Rey Fidelísima" otorgado a él ya sus sucesores. Seis años antes de recibir este título, Juan sufrió un derrame cerebral que lo dejó parcialmente paralizado e incapaz de intervenir en los asuntos políticos. Sus últimos años de vida fueron dedicados a actividades religiosas. Sus primeras medidas económicas, que eran impopulares entre la alta nobleza, se convirtió en ineficaz, y los asuntos públicos eran tan dependientes de las decisiones de Juan que llegó a ser casi inoperante. Juan V murió el 31 de julio de 1750 en Lisboa, y fue sucedido por su hijo, el Infante José.